jueves, 17 de enero de 2019

Crónica de un evento no anunciado

¡¡Buenas tardes de jueves a todo el mundo!!

Después de las fechas navideñas, y de haber estado liada por haber recibido un miembro más en la familia, (esto de ser tía es durísimo y más si el niño que nace es el primero del año en tu ciudad...), retomo las tardes de jueves en el blog, que ya os echaba de menos...

Ayer la lié. Sí, y muy parda. Tan parda que tenía que escribiros sobre lo que he encontrado. Os pongo un poco en situación porque es para reírse y mandarme directa al manicomio, pero a uno de los del siglo XVI, y pronto entenderéis por qué. 

Ayer miércoles, 3:24 de la mañana. Y pensaréis: ¿Qué hace esta muchacha a esas altas horas de la madrugada despierta? Pues veréis, los nervios por las prácticas, este último curso en la escuela y la nostalgia de, supongo, ver que poco a poco voy a tener que andar por mundos protocolarios yo sola (además de ver unas cuantas películas históricas y alguna que otra serie de viajes en el tiempo, ya conocéis mi "kryptonita"...) me llevó a imaginar cómo sería vivir del 1518 en adelante, época de Don Carlos, futuro emperador, "el extranjero", recién llegado a España. Una España muy diferente a la de ahora, aunque no tan alejada de lo que hoy en día somos. Y tanta imaginación me derivó a Internet, maravillosa fuente de sabiduría que tantos quebraderos de cabeza (y alguna que otra apuesta en algún bar) ha solucionado en 0'42 segundos. 

Gracias a esa fuente inagotable de documentos, una página me llevó a otra y descubrí un fragmento de un libro del cual no he podido indagar más que el año y el autor, curiosidades de la vida el título permanece escondido para mí (si alguien consigue dar con él por favor ruego me lo comunique). El susodicho autor, D. Gonzalo Miguel Ojeda, cronista burgalés del S.XX del que desconocía completamente su obra e investigación y del que a partir de hoy me declaro fiel lectora, explicaba en 14 páginas las diferentes visitas de Don Carlos a mi queridísima ciudad de Burgos que, como sabéis, es la "tierra sagrada donde yo nací [riéndome estoy porque, para que alguien que sea de fuera de Burgos entienda esta broma, la tiene que buscar en Internet - os dije que era una fuente inagotable de sabiduría -] y el suelo bendito donde moriré". Como sabéis que tengo una cabeza pensante que solamente ve protocolo allá donde va, todas las palabras que leía me derivaban al título que hoy os he presentado en el blog, la crónica de un evento no anunciado. 

Y es que hoy en día es inviable para cualquier organizador de eventos que no se acompañe al evento en sí de una buena campaña de Marketing y Comunicación, o que no se convoque a los medios para que cubran la noticia. Pues bien, queridos lectores, en el año 1520, y con apenas un par de días de antelación, la ciudad entera de Burgos, estamos hablando de una población de 25.000 habitantes en la época dorada de la Edad Media burgalesa (primera mitad del siglo XVI) se engalanó absolutamente para recibir a parte de la comitiva del entonces rey "extranjero" de Castilla. 

19 de febrero de 1520 (sí, mamá, fíjate, casualidades de la vida, un día después de tu cumpleaños de hace casi 500 años el emperador de prácticamente el mundo entero visitó nuestra ciudad) entra Don Carlos por una de las principales puertas de la ciudad hacia lo que hoy en día es el casco antiguo de la ciudad:

Entrada de la comitiva a la ciudad de Burgos
"Llegado a la puerta de San Martín con toda su comitiva, donde era esperado por las autoridades y vecindario para aclamarle, se adelantaron el Merino mayor, Don Juan de Rojas, y el escribano mayor, Don Juan de Zumel, para pedirle juramento de guardar todos los fueros y privilegios de los burgaleses.". ¡Primer apunte! Leed bien: le reciben el Merino mayor y el Escribano mayor, asimilemos cargos. El Merino mayor era un cargo directamente nombrado por el rey, en cuya persona recaía la labor de gestionar las tierras, las cuales se le encomendaba "cuidar". Además tengo entendido que tenía alguna que otra función militar y administrativa (sobre todo económicamente hablando) y por supuesto era una persona de la alta nobleza la que ejercía esta labor. Y luego tenemos al escribano mayor, que figura como tal en esta escritura pero que, investigando un poco más a fondo, he descubierto que el Dr. Zumel (llamado doctor en el sentido formal de la palabra, no literal) no figura en las escrituras como escribano mayor , sino como escribano de concejo que, asimilado a un cargo actual, viene a ser como el presidente del pleno de un Ayuntamiento. Por lo que reciben "a pie de caballo" el que actualmente sería el poder judicial y el poder legislativo... No se aleja tanto de la actualidad, ¿no? Por cierto, *spoiler alert*: Carlos I juró ante el Dr. Zumel los fueros y privilegios de Burgos. 

Sigamos un poco más...


"En aquel momento se adelantó el Alcalde mayor, Don García Ruiz de la Mota para rendir homenaje al Rey y dar la bienvenida a todo su cortejo; se franqueó el paso a la comitiva, y pasando bajo arcos de triunfo con alegorías, volteo de campanas y bullicioso clamoreo del pueblo, recorrió las calles del tránsito hasta llegar al Palacio del Condestable donde tenía preparado su alojamiento." ¡Segundo apunte! Debemos saber que el cargo de "Alcalde mayor" no corresponde a los actuales alcaldes. Los Alcaldes mayores se dedicaban a temas jurídicos de una circunscripción o concejo, estando por debajo, si no me equivoco, del Merino mayor anteriormente nombrado. Por tanto, es normal que éste saludara posteriormente al monarca, como el protocolo de la época mandaba. Sabemos también, en temas de producción y logística, que la ciudad se engalanó con arcos decorados, las campanas sonaban y se agolpó todo el pueblo en las calles, hasta el Palacio del Condestable (conocido también como la "Casa del Cordón", famosísimo lugar en el que se recibió a Cristóbal Colón a su llegada por segunda vez de las Indias, años atrás). 

Actual fotografía del Palacio del Condestable, conocido popularmente como "Casa del Cordón"

Prometo acabar...

"El vistoso cortejo que seguía al Soberano, entre el que destacaba el Regimiento de la Ciudad cabalgando sobre mulas guarnecidas de terciopelo de plata y pendones alzados, lucía ricos trajes de gala, de raso color carmesí, mangas orladas de martas cebellinas, gorras de pelo carmesí, grandes cadenas y collares de oro y medallas, todo lo cual llamó la atención del Rey, quien manifestó su alegría por ver a la Corporación tan ricamente ataviada, demostrando con su elegancia, saber ostentar el título que gozaba la Ciudad de ser Cabeza de Castilla." ¡Tercer apunte! El regimiento de la ciudad era básicamente el asimilado al ejército actual, más concretamente el de Tierra, que se vistieron con el traje de gala para honrar al rey, que quedó sorprendido por la pompa y lo cuidadoso del evento, pero cómo no iba a ser así, ¡Don Carlos!, si estáis vos en la ciudad que fue Cabeza de Castilla...

"Aquella misma noche y las siguientes, se iluminaron las calles con farolillos de colores, y durante los demás días, hubo fiestas de toros, justas, cañas y banquetes." ¡Último apunte, lo prometo! El cortejo entero disfrutó de nueve días de fiestas incansables, pues la visita del monarca merecían tal despilfarro...¿no?

Representación justas en la Edad Media

¿Os ha gustado? Espero que os haya resultado tan entretenido y curioso de leer como a mí de investigar. Evidentemente no he podido escribir todo acerca de las visitas que realizó Carlos I a Burgos, pues fueron muchísimas y cada una distinta a la anterior, tanto en fondo como en forma. En cualquier caso, os dejo un link con el fragmento de libro que os comentaba, por si quisierais echarle un vistazo y cotillear: http://riubu.ubu.es/bitstream/10259.4/1376/1/0211-8998_n146_p502-513.pdf
(es un pdf).Os dejo también grabados originales que recogen la llegada del monarca a la ciudad: http://archivo.aytoburgos.es/burgos/doc?q=actas&start=59&rows=1&sort=fecha%20asc , en los cuales se explica todo el texto que anteriormente os he presentado pero de forma oficial. 

Y quizá prontito escriba sobre más cositas históricas, que me encantan...

Os veo muy pronto... 

lunes, 24 de diciembre de 2018

¿Merece la pena casarse en Navidad?

¡Buenos días a todos!

Esta mañana me he levantado con muchísimas ganas de escribir en el blog y he pensado: ¿Qué tema puedo escoger que sea navideño y que tenga que ver con eventos? ¡Bodas! Sí, es uno de los eventos sociales más principales y más importantes. La unión de dos personas, de dos familias, es un momento íntimo, precioso e irrepetible. Pero no solo eso, el número de invitados (generalmente muchos), la cantidad de tiempo que se emplea en la organización, el dinero que se invierte en la misma, todos los proveedores, los servicios que se contratan,... Todo y más, hace que sea uno de los eventos con mayor carga organizativa de entre todos los eventos sociales que existen. 

El tema de hoy es... ¿Merece la pena casarse en Navidad? ¿Merece la pena arriesgar un día de lluvia, nieve, niebla, por casarse en esta época mágica del año? Una amante de la Navidad como yo os respondería con un SÍ rotundo, un grinch os diría NI DE BROMA, y muy rotundo también. Pero, analizándolo de forma objetiva, ¿Es verdaderamente rentable? Veámoslo…

Partamos de la base que organizar una boda es caro, muy muy caro. Y conlleva una cantidad de tiempo tremenda. Por supuesto, para eso están los Wedding Planners, que nos ayudan a que la labor de planificación y coordinación del "Día B" sea mucho más sencilla y más llevadera, pero de los Wedding Planners hablaremos otro día, que es un tema también harto interesante. Tan solo en España el pasado año se celebraron más de 170.000 bodas y sigue una proporción de: una boda religiosa por cada tres civiles. El coste medio es de casi los 22.000€ para una media de en torno a 100 invitados. 

Ahora vamos a lo que nos interesa... ¿Es casarse en diciembre una buena opción? Pues os diré, y no por mi pasión navideña, que sí lo es. El único riesgo que podéis correr es que llueva o nieve y, queridos novios y lectores, un Wedding Planner siempre tiene un plan B, C, D,...Z para que el día de vuestra boda, pese a la lluvia o la nieve, sea uno de los más especiales de vuestra vida, creedme. Y merece la pena casarse en época invernal porque no es temporada alta y por tanto los precios disminuyen. Esto es como lo de irse a Benidorm en agosto, pues no es la mejor opción. En marzo sigue haciendo bueno y sale mucho más barato. Solamente entre mayo y octubre se celebran el 69% de las bodas de España y el 31% en los meses de noviembre a abril, por lo que es evidente que la temporada alta es la primera nombrada. 

Todos los proveedores, hoteles, restaurantes, incluso las propias iglesias o lugares de celebración de boda son muchísimo más baratos y no están tan saturados que en pleno mes de septiembre por ejemplo, que es el mes de las bodas. Por lo que creo que es más que evidente que casarse en Navidad, aparte de ser precioso, es muchísimo más asequible, y os lo recomiendo altamente. 

Vamos además a ver algunas fotos inspiradoras de bodas en diciembre, para sumarlo a los pros de realizarlo en Navidad...







¿Os casaréis en esta temporada? ¿O al menos os lo replantearéis? ¡¡Contádmelo!!

Con este post aprovecho para felicitaros la Navidad y desearos una Nochebuena perfecta. 

¡Quiero ver vuestras mesas montadas, mandadme fotos por Instagram o Twitter!

¡Hasta muy pronto!






jueves, 13 de diciembre de 2018

Mesas de Navidad... ¿Escaparates?

Buenas tardes de jueves a todos!

Alguna vez habéis ido a una cena de Navidad y habéis pensado: ¿Estoy de cena o en un escaparate de un bazar? A todos alguna vez nos ha ocurrido y hemos vuelto a casa con gran sabor de boca, pero con cierto amargor.

Las mesas de Navidad en realidad no deberían diferir demasiado de una mesa de una cena un tanto especial. Cambia la decoración, el motivo y, por supuesto, la gente que, quizá, te rodea.

Una mesa básica, bien colocada, protocolariamente correcta, debería tener al menos los siguientes "ingredientes":




Partiendo de estas premisas protocolarias, adaptadas a la Navidad (de ahí viene el color rojo), el gusto a la hora de decorar va en el estilo de cada persona: los hay más tradicionales o más modernos, más arriesgados o más prudentes, pero todo depende de la persona. Por ejemplo, el modelo que yo os he enseñado es el modelo que yo utilizo en las cenas de Navidad que celebro en casa, en absolutamente todas, pues el rojo me parece un color precioso y que representa a la perfección a la Navidad. 

En una mesa correctamente colocada no debería haber utensilios absurdos que no se van a utilizar, pues molestarán al comensal y solamente harán que se dificulte la comida y la comunicación. Con esto me refiero a los típicos centros gigantes que sí son muy bonitos, pero que no permiten disfrutar al cien por cien a nuestros invitados. Los manteles son importantísimos, no solo para proteger, si no también para decorar y hacer bonita una mesa que en estas fechas es tan familiar y acogedora. 

Yo personalmente os recomiendo que utilicéis colores típicos de Navidad: rojo, dorado, plateado, verde… Pero, ¿por qué no innovar? Vamos a ver algún ejemplo en forma de foto. 






Os he presentado algunas opciones, pero ante todo recordad que la mesa de Navidad debe ser un complemento más de vosotros mismos, tenéis que hacer que la decoración sea vuestra, única y que sobre todo sea familiar y cómoda. Tenéis que hacer sentir a las personas invitadas como en su propia casa, que disfruten de una noche elegante y a la vez cálida y hogareña. 

¿Os animaréis a disfrutar de la decoración de la mesa de Navidad? Lo de la comida se lo dejo a los expertos... 

¡Hasta muy pronto! 

viernes, 16 de noviembre de 2018

"Granny's Tiara"

¡Buenas tardes de jueves a todos!


¿Cuál es el regalo más impresionante de bodas que podéis recibir? ¿Un viaje a las Maldivas? ¡No, por favor! O al menos no en el siglo XIX/XX... Hoy os traigo historia y curiosidades de la Tiara "Girls of Great Britain & Ireland", una de mis tiaras favoritas y, por cierto, una de las favoritas de la reina Isabel II de Inglaterra.


Para ponernos un poco en contexto: os presento a María de Teck, hija de Francisco de Teck (conde de Hohenstein) y de la princesa María Adelaida de Cambridge, que era considerada por mi querida reina Victoria como perfecta para casarse con uno de sus nietos, cómo no iba a pensarlo: noble, de buena familia y joven, un cóctel perfecto para ser la consorte heredera al trono inglés.









Y aquí comienza la historia de amor de nuestra protagonista y mi enamoramiento por la tiara en sí...


Comenzamos con el príncipe Alberto Víctor, duque de Clarence y Avondale, soltero y que iba a casarse con la princesa Helena de Orleans, que tiene otra historia muy larga y que analizaremos otro día, de la cual estaba profundamente enamorado. Pero ¡ay...! las diferentes opiniones religiosas hacen que el matrimonio entre ambos sea imposible. Con mucha pena y también con mucha responsabilidad, se propone a María de Teck y planean su boda para febrero de ese 1891. La desdicha en cambio hace que su prometido muera por gripe a tan solo un mes de celebrarse la boda. Pero, como siempre suele ocurrir en este tipo de historias de cuento, el cuñado de María, el que será Jorge V de Inglaterra, comienza a acercarse a ella y a conocerse y en mayo de ese año se proponen.


Con todos los preparativos de la boda, en 1893, la hija del conde de Warwick, Eva Greville, decide formar un comité de mujeres de alta clase social para recaudar dinero y regalarle a María un regalo de bodas especial y le encargan, a E. Wolff & Co., la elaboración de una tiara. En junio de ese mismo año y con la mala suerte de ésta, nuestra protagonista, el barco HMS Victoria (barco de guerra) colisiona en el mar con otro barco provocando la muerte de muchísimos marines. Es entonces cuando María piensa que quizá la mejor manera de ayudar es donando el dinero sobrante de la tiara a las personas afectadas (querían utilizar más cantidad de dinero para una tiara mucho más impresionante). Se casa sin ella y no la lleva físicamente hasta el baile de "aniversario de diamante" de la reina Victoria como monarca de Inglaterra, algunos años después.


En 1910, los que habían sido hasta entonces príncipes de Gales y protagonistas de esta historia, María de Teck y Jorge (V), ascienden al trono británico. Es en 1947 cuando la tiara en sí pasa a manos de la que hoy en día es reina de Inglaterra, y pasa a convertirse también en una de sus tiaras favoritas, que ha llevado en más de 30 ocasiones, todas ellas de vital importancia para su familia y para la monarquía británica, llamándola de forma cariñosa "Granny's Tiara". Hasta aquí la parte histórica. De cuento, ¿verdad?


La tiara en sí, "Tiara Girls of Great Britain & Ireland", llamada así por el comité de mujeres acaudaladas que decidieron aportar "un pequeño granito de arena" para el encargo del regal(azo) de bodas, fue primeramente elaborada con perlas (13 perlas en concreto) y una banda inferior también engarzada con diamantes, en forma de rombo tumbado. Originalmente, la pieza podía llevarse como tiara o como collar, dependiendo de la ocasión. Pero en 1914, María decide quitar las perlas (que actualmente están en la maravillosa Cambridge Lover's Knot) y se reemplazan estas perlas por diamantes de la Tiara Surrey, eliminó la banda y solamente se utilizaba la parte superior (en las fotos lo podéis ver mejor). No es hasta 1969 cuando Isabel II vuelve a juntar la banda y la tiara en sí, teniendo la creencia de que la propia Isabel II desconocía hasta ese momento la existencia de esa banda inferior, como ella misma declara en alguna ocasión.




Sin banda
Con banda


Tiara con perlas (María de Teck)

Como curiosidad, la última vez que la reina Isabel II utilizó la tiara fue en 2014, con motivo del 70 aniversario del "Día D" en el banquete que se celebró en París con altas autoridades. La propia Isabel II siempre dice que es una tiara "sencilla y fácil de llevar, pues pesa poco".



Definitivamente, los años no pasan por la Reina, que en cada foto que veo y cada año que pasa está más joven.  Tened en cuenta que esta foto es de 2014, y parece una foto de ayer. Por cierto, feliz 70 cumpleaños, Carlos...












¿Creéis que veremos próximamente a nuestra querida Isabel II llevar la "Granny's Tiara"? ¿Os gusta tanto esta tiara como a mí?


¡Nos vemos la semana que viene!

miércoles, 31 de octubre de 2018

"Monarquía parlamentaria": futuro y protocolo

¡Buenas tardes a todos y bienvenidos al especial de hoy!

Como os comenté hace menos de una semana en Twitter, estaba deseando que llegara el día de hoy y no, no es porque se celebre Halloween, que también. Hoy, además, se celebraba un acto esencial en el futuro de la monarquía española. Doña Leonor, futura reina, ha pronunciado por primera vez, en público, sus primeras palabras como parte de la Familia Real y el contexto en el cual lo ha hecho era un marco incomparable: el 40 aniversario de la aprobación de la Constitución por las Cortes, el 31 de octubre de 1978. Es toda una suerte haber nacido precisamente ese día y, por si fuera poco, nuestra futura reina ha tenido esa dicha también. Es decir, que tenemos los ingredientes perfectos para que sea un día inolvidable en la vida de la pequeña. 13 años, igualmente, tenía el rey Felipe, por entonces todavía príncipe cuando, en los llamados "Premios Príncipe de Asturias" pronunció su primer discurso. Esta vez ha sido un poco más "sencillo" para la Princesa, no ha tenido que preparar ningún discurso propio, tan solo ha tenido que leer el Artículo 1, tan importante, que sin duda ha ensayado y preparado a la perfección. 

Pero, más allá de valorar cómo ha leído o cómo lo ha hecho, bien o mal, vamos a centrarnos un poco en la organización del acto en sí mismo y las cuestiones protocolarias. 

El acto, oficial y de carácter específico, comenzaba a las 10:00 de la mañana y apenas unos 5 minutos antes del comienzo, llegaban los grandes invitados de honor al lugar donde se celebraba el acto, el Instituto Cervantes, cuna de la lengua castellana. La Familia Real casi al completo (recordemos que los reyes eméritos también forman parte de la Familia Real, y que hoy no han podido acompañar a su nieta por un acto en Galicia) han sido recibidos por las primeras autoridades del Estado a su llegada: Presidente del Gobierno, presidenta del Congreso y presidente del Senado, entre otras altas autoridades. He abierto el debate entre profesores y alumnos de la EIP, en el que opinamos que en este acto el anfitrión debería ser el presidente del Gobierno, ya que es la persona que toma la iniciativa de organizar el acto, promoverlo e invitar. En cualquier caso, ha sabido que hoy el protagonismo lo tenía la Familia Real y ha sabido estar en segundo plano. ¿Qué opináis acerca del director del Instituto Cervantes? ¿Qué papel pensáis que ha tenido en este evento?

Han sido numerosas las autoridades que han asistido a este importante acto y que han arropado a la Corona y al futuro de ésta, entre ellos: presidente del Tribunal Constitucional, el presidente del Tribunal Supremo y Consejo General del Poder Judicial, el propio director del Instituto Cervantes e incluso padres de la Constitución, que evidentemente no podían perderse este importante acto, así como ministros del Gobierno, entre otros. 


En esta imagen podemos ver cómo han sido sentadas las autoridades. Me falta parte de la foto, pero intentaremos completarla, también con vuestra ayuda. Como podemos observar, es una presidencia de público en alternancia par, usual en los actos a los que asiste la Familia Real. Rey y Reina ocupando el puesto "1 y 2" . A continuación, a la derecha de Su Majestad, la princesa Leonor. Debemos acostumbrarnos a esta posición pues cada vez va a ser más común ver colocada a la Princesa de esta forma. En el puesto 4, a la izquierda de la reina Letizia, la infanta Sofía. A la derecha de Leonor, el presidente del Gobierno. Ana Pastor, que se situaba a la izquierda de Sofía y el presidente del Senado que ocupaba el puesto 7. A la derecha de éste, Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ. En el puesto 8, según la foto, el presidente del Tribunal Constitucional. En la foto faltan, si no me equivoco, la vicepresidenta del Gobierno, en el puesto 10, 2 padres de la Constitución, puestos 9 y 12 y una autoridad más en el puesto 11. Si hay alguien que, por casualidad, tuviera una foto mejor o sabe quién es esa autoridad que me lo comunique, ¡¡por favor!!  

El acto en sí mismo ha tenido una duración de 20 minutos. Se han leído los 10 primeros artículos de la Constitución, ha habido un pequeño receso de 10 minutos y después han seguido leyendo las siguientes autoridades: ministros, presidentes de comunidades autónomas, presidentes de partidos políticos,... Para este momento, la Familia Real había ya abandonado el Instituto Cervantes.

Quiero hacer hincapié en el artículo final que ha pronunciado Su Alteza Real: "La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria". Monarquía parlamentaria y sonrisa, mirada al frente y seguridad. Este es el futuro de la Corona en España y la imagen que quieren dar a través de la juventud, la frescura y sobre todo el aplomo que ha mostrado hoy la pequeña en este acto tan importante y que marca precedente para el resto de su vida y de la vida monárquica en España. 

¡Nos vemos la semana que viene!


Fuente fotografías: casareal.es y RTVE.es

viernes, 19 de octubre de 2018

¿Y la Princesa de Asturias?

¡¡Buenos días a todos!!

Lo sé, voy con retraso. Prometí publicar el post ayer tarde, pero por diversos trabajos en la Escuela, he tenido que dejarlo para hoy por la mañana. 

En el post de hoy vamos a analizar de manera general la organización de los premios Princesa de Asturias, su historia y la escenografía. De igual forma, analizaremos las diversas posibilidades protocolarias que podrían darse en la entrega que se celebrará esta tarde. La semana que viene, analizaremos qué va a ocurrir esta tarde y por qué ha ocurrido así y no de otra forma. 

Quiero mandar un saludo especial a los alumnos de 1ºA de la Escuela Internacional de Protocolo, que hoy han estado conmigo en la charla de bienvenida que hemos realizado, en la cual hemos hablado de protocolo, de futuro y del blog. Habéis estado geniales chicos, y os animo de nuevo a que utilicemos esta herramienta que es el blog como foro de debate, como lugar de encuentro de los alumnos y que le saquemos el mayor partido. ¡Ánimo, insisto, estáis haciendo una carrera preciosa! Vamos a por los premios...

Historia:

Los Premios Princesa de Asturias están apoyados y respaldados por la Fundación Princesa de Asturias, fundación privada sin ánimo de lucro. Además, son unos de los actos culturales más importantes a nivel internacional en el ámbito de las artes, las ciencias, las letras y los deportes, entre otros. Su difusión internacional ha sido tan amplia y valorada que fueron reconocidos por la UNESCO en 2004 como unos de los premios con mayor contribución a preservar el patrimonio cultural. 

En el año 2015, los Premios Príncipe de Asturias pasaron a denominarse Premios Princesa de Asturias debido a la abdicación de Su Majestad, el Rey Don Juan Carlos. Su nieta, y futura heredera al trono, Su Alteza, la Princesa Doña Leonor, es la responsable del cambio de denominación de estos premios, puesto que es una mujer. Su Alteza, además, ostenta el puesto de Presidenta de Honor de la Fundación sustituyendo a su padre en ese cargo. Estas pasadas ediciones, y como viene siendo común desde que Felipe es príncipe y rey, hemos contado con la presencia de Su Majestad, la Reina Doña Sofía. Sus Majestades, los Reyes Don Felipe y Doña Letizia han presidido el acto en representación de su hija, pues todavía no ha tenido edad suficiente para presidir un acto de este calibre.

Presidencia y cuestiones protocolarias:

La presidencia común en estos premios es una presidencia en alternancia par, estaba formada por: Su Majestad el Rey Don Felipe VI en el puesto número 1. A su izquierda, Su Majestad la Reina Doña Letizia Ortiz. A la derecha del Rey, se encuentra el Presidente del Principado de Asturias y a la izquierda de la Reina, se suele encontrar el presidente de la Fundación. La Reina, Doña Sofía, suele disfrutar de este acto desde el Palco Real. 

Detrás de la mesa presidencial, a ambos lados, se colocan las banderas de España, del principado de Asturias y de la Unión Europea. Ya sabéis, por orden riguroso: Bandera de España primero (en el centro), a su derecha Principado y a la izquierda Unión Europea.

Se destacan dos características específicas en este evento: la colocación de galardonados y de presidentes de distintas fundaciones, así como de anteriores galardonados y autoridades. Los galardonados del año correspondiente se colocan a la izquierda del escenario, junto con las banderas de sus respectivos países en orden lineal. A la derecha del escenario se colocarán los presidentes de otras fundaciones, anteriores galardonados y autoridades, también en orden lineal. Como curiosidad, el año pasado asistió por vez primera el presidente del Gobierno, que entonces era Mariano Rajoy.

La metodología de entrega es sencilla: el Rey pronuncia un pequeño párrafo en honor  al galardonado y éste acude a la mesa presidencial a por su premio, foto y de nuevo a su lugar. 

El lugar:

El lugar es un marco incomparable, la ciudad de Oviedo. Se destaca el lugar del acto: el Teatro Campoamor, que se llama así en honor al poeta Ramón de Campoamor, de origen asturiano. Como se entiende, el Teatro Campoamor es vestido y decorado de una manera sumamente especial para la ocasión. Tanto el suelo del escenario como los telones se visten de azul, en honor al color de la Fundación. Igualmente, sobre la moqueta colocada en el suelo, podemos ver el escudo en amarillo de la misma Fundación.



Plano:


¿Y la Princesa de Asturias?

Vale, pero diréis... Están todos los personajes de la historia excepto uno, el más importante: ¡la protagonista! Y es que, debido a su corta edad, la Princesa de Asturias no ha acudido todavía a los premios que llevan su nombre. Este año, y por lo que ya se va comentando en los "círculos protocolarios", la apuesta más votada es que, como viene siendo usual, la Princesa no esté presente todavía. Existen en cambio otras opciones que serían igual de válidas y que, en mi opinión serían mucho más bonitas que la 'no asistencia'. 

Es posible que Leonor no acuda, como digo, es lo más probable. Aunque es posible que acuda y ahí podríamos analizar estas dos opciones:

1. Puede que acuda y acompañe a su abuela, la Reina Doña Sofía, al Palco Real. 
2. Puede que acuda y se coloque en la presidencia con su padre, dé su primer discurso y su madre pase al Palco Real con la Reina Doña Sofía. Esta sería sin duda la opción más bonita y la que más gusta, pero en cambio se ve difícil. En la agenda de la Casa Real no aparece ni doña Sofía ni tampoco doña Leonor, ¿Nos darán una sorpresa? Después de todos los problemas que ha habido este año entre ambas (Letizia y Sofía) sería un gesto precioso. 

La única opción que nos queda, en cualquier caso, es esperar unas horas más y salir de dudas... De todos modos, ¡las apuestas siguen abiertas!

Ya sabéis, comentad por aquí o por redes sociales y... 

¡Nos vemos la semana que viene!