jueves, 31 de mayo de 2018

La "Blanca": origen, ceremonial y etiqueta

¡¡Muy buenas tardes de jueves a todos!!

Un día más estoy por aquí escribiendo... Hoy el blog se llena de tradición y de curiosidades. En anteriores posts prometí traeros un montón de tradición, de etiqueta y también de protocolo, así como un poquito de historia, que seguro os encantará. ¡Allá vamos!

Hace unos meses tuve el maravilloso honor de ser elegida reina de mi peña, la Peña Antonio José, (para los que no sepáis del todo bien de qué se trata, os pongo en contexto: en mi ciudad, en Burgos, tenemos muchísima tradición de pertenecer a peñas, que se podría decir que son asociaciones culturales, recreativas, en las que un grupo de gente que al principio puede ser desconocida para ti, se acaba convirtiendo en prácticamente tu segunda familia, con la que vives las fiestas de la ciudad y otros acontecimientos remarcables en el entorno de éstas y en las cuales se realizan muchas actividades, tanto culturales como festivas). Ser reina de una peña tiene sus pros y sus contras. Pros, te lo pasas de lujo, tanto con los propios "peñistas", como con el resto de reinas de otras peñas, así como tener la oportunidad de representar a tu peña o barrio, como en este caso me ha ocurrido a mí, e igualmente poder presentarte a reina de Burgos y representar a tu ciudad durante un año (puedes presentarte habiendo sido reina de tu peña durante un año). Sin duda, suena suculento, aunque hay mucha responsabilidad por detrás. Los contras que puedo encontrar, que me cuesta encontrarlos, que conste, son que dedicas muchísimo tiempo a la preparación de estos eventos, a encontrar el vestido perfecto y acorde a la ocasión, porque la etiqueta es indispensable en este tipo de actos y debe ser acorde a la época, clase social y evento al que representas o asistes. Aún así, a día de hoy, os puedo decir que está siendo una de las experiencias más bonitas de mi vida.

El domingo pasado tuve mi primer acto vestida con uno de los trajes regionales de la ciudad. Fue una experiencia maravillosa, pese a que tardé en total 1 hora solamente en vestirme y peinarme (a mí me parece muchísimo tiempo...). El acto que se celebró el pasado domingo fue el de la Romería de la Virgen Blanca. Para que nos pongamos un poco en situación, la Virgen Blanca es una fiesta con gran tradición en la ciudad, muchísima gente disfruta de este evento y participa en él y es el pistoletazo previo de salida a las fiestas que se celebran a finales de junio.

Nos remontamos al s.IX. La ciudad de Burgos acaba de ser fundada por el Conde Diego Rodríguez Porcelos (año 884). Una tarde como otra cualquiera, la hija de éste, llamada Sulla Bella, paseaba por las laderas del Castillo de Burgos, cuando de pronto se le apareció la imagen de una Virgen diciéndole que en una cueva cercana a donde ambas estaban, había sido escondida una figura tallada de la propia Virgen, para salvaguardarla de los invasores islámicos, por parte de los cristianos. Sulla Bella acudió a los brazos de su padre, el conde, contándole la historia que a la pequeña le había ocurrido aquella tarde tan pacífica en la que paseaba tranquilamente por las laderas del cerro del Castillo. El propio conde, asombrado por la historia que le contó su hija, acudió a estas laderas investigando con sus tropas cada cueva y cada recoveco que conseguían penetrar, hasta que, en una pequeña cueva cercana al cerro San Miguel, encontraron la misteriosa imagen de la Virgen Blanca. Cuando la encontraron, el conde quedó tan sumamente sorprendido que decidió construir, donde dicen las leyendas había una sinagoga, una ermita en honor a esta Virgen, y allí fue colocada y venerada durante muchos años. En tiempos de la Revolución y con la ocupación francesa, en 1813, las tropas de Napoleón vuelan el Castillo y la explosión es tan fuerte que se destroza por completo la ermita de la Virgen Blanca. Solamente queda en pie la propia imagen de la Virgen que es transladada hasta la Iglesia de San Nicolás de Bari (famosa por su retablo, que os recomiendo que visitéis). Es ya en 1831 cuando se decide instalar la imagen de la Virgen Blanca en la Iglesia de San Pedro de la Fuente, iglesia cercana al castillo.

El evento que se celebró el pasado domingo honra estos acontecimientos y rememora todos los hechos que ocurrieron desde la aparición de la Virgen hasta nuestros días. El acto comienza en la propia Iglesia de San Pedro de la Fuente, donde las autoridades, reinas de peñas, peñistas y gente en general se reúne alrededor de la primitiva imagen de la Virgen, que es transladada a hombros por las laderas del castillo hasta la campa de Nuestra Señora de la Blanca donde se encontraba la entonces ermita en su honor. Allí, y desde el año 1994, se celebra una misa, presidida por el Arzobispo de la ciudad, en honor a esta Virgen donde las reinas de, en este caso el año 2017/18 de Burgos, autoridades (alcalde, concejales...) y reinas de otras peñas, así como presidentes de peñas y grupos folclóricos y otras personalidades se reunen en torno a la imagen de la Blanca, que a día de hoy es considerada la patrona de la ciudad de Burgos. Algunos dirán que la patrona de Burgos es Santa María la Mayor y en verdad no se confunden, aunque cabe remarcar que Santa María la Mayor es la patrona de la diócesis y de la Catedral, aunque comúnmente ha sido apropiada como patrona por la propia ciudad. Tras la misa, se hace un reparto de paella para todo el mundo que quiera acercarse y son las peñas las que hacen la venta de pinchos y bebidas durante la mañana y la tarde.

Para este acto en concreto, se recomienda a las reinas asistir con el típico traje de campesina burgalés, así que se puede decir que esa es la etiqueta solicitada. Tenemos que tener en cuenta que Burgos es una ciudad en la que hace frío y suele llover, especialmente en abril y mayo. La fiesta, que no lo he dicho antes, se realiza el último domingo de mayo y, por lo general, no suele hacer demasiado buen tiempo en esta fecha. Se recomienda ir de campesina básicamente por este hecho: los trajes de campesina que luego veremos más detallados, son más cortos que los trajes de gala, de serrana o de burgalesa, debido a que los utilizaban las mujeres para ir al campo. Había barro, tierra y plantas y era muy común mancharse, por eso se utilizaba el traje de campesina, para que no rozara la tela con el suelo y evitar manchas. A continuación, os muestro una infografía de cómo fui vestida el domingo para que podáis ver bien cómo es un traje de campesina:

Un apunte que debo hacer es que evidentemente, queda prohibido llevar un maquillaje llamativo (es recomendable el pintalabios marrón o carmín, ya que era el único tinte que existía en la época y las uñas en tonos rosas carne o manicura francesa), así como accesorios propios de nuestra época: relojes, pulseras llamativas, anillos grandes... Del mismo modo, por debajo del vestido se lleva otra saya para que haga más grande la cadera (cuestión que se consideraba de salud en la época) o un tontillo, que es una estructura redonda, medio ovalada que se coloca  alrededor de la cadera haciéndolas mucho más anchas. Igualmente, por debajo de la segunda saya, se llevan pololos y cancán, que hacen más abultado al vestido.

Mi reina pequeña, Celia, que encima de ser un amor de niña, se porta como una mujercita ya y es una preciosidad y a la que le envío un abrazo enorme y mucha suerte en ese trabajo que tiene que presentar sobre los trajes burgaleses (espero que esto te pueda servir, cariño), iba vestida de serrana, que también es una opción correcta para este tipo de evento. Vamos a ver cómo iba... 


Sin duda el mundo de los trajes regionales es muy amplio y desconocido. Yo, he de reconocer, que hasta este mismo año desconocía por completo todas estas cuestiones de etiqueta y gracias a libros, investigaciones y a Beatriz Robledo, que, aprovecho para decirlo, es la mamá de la reina infantil de Burgos, Irene (un besito, preciosa mía, lo vas a hacer fenomenal en estas fiestas), que me ha ayudado muchísimo con la preparación de los trajes, he llegado a entender un poco más las tradiciones de la época y por qué se lleva una cosa u otra en diferentes actos. 

Es necesario que conozcamos las tradiciones de nuestras ciudades y en las tradiciones también recae la etiqueta y el protocolo en los diferentes actos. 

Espero que os haya gustado y aunque haya gente que lea este post y no sea de Burgos, se haya sentido por un momento un poquito burgalés y que por supuesto se anime a venir a las fiestas (del 28 de junio al 8 de julio a Burgos) que seguro les encantará y vivirán que viajan a otra época llena de trajes abultados, zapatos imposibles y mucha mucha tradición y protocolo!!

Un saludo a todos y el próximo jueves os vuelvo a escribir más tradiciones y etiqueta!!

jueves, 24 de mayo de 2018

El "poder del amor" en la boda del año: los duques de Sussex

Buenas tardes a todos!!

Como ya os prometí en el último post de Instagram (@beacfprotocolo) pronto iba a haber nuevos posts en el blog y es que, tras estos meses de no parar, vuelvo a la carga llena de nuevas curiosidades que contaros.

Hoy no podemos hablar de otra cosa y creo que por el título del post de hoy sabéis de lo que vamos a hablar... ¡SÍ! La boda de los nuevos duques de Sussex. Vamos poquito a poco porque tengo muchas curiosidades que contaros...

1. El título y tratamiento de los recién casados: 

Su Majestad, la reina Isabel II le concedió al príncipe Enrique el título de duque de Sussex, conde de Dumbarton y barón Kilkeel. A raíz de estos títulos, Meghan Markle se convierte de este modo en duquesa de Sussex. Los hijos que ambos tengan tendrán los títulos que ostenta el propio Enrique. 

Para poneros un poco en situación, y puesto que a mí me encanta la historia, os explico: el ducado de Sussex fue concedido por Jorge III a su sexto hijo, Augustus Frederick, allá por el 24 de noviembre de 1801. Como curiosidad os cuento que el príncipe Augustus se casó dos veces. La primera vez fue con Lady Augusta Murray en 1793, cuando todavía él no era duque de Sussex. Tras este matrimonio, se casó de nuevo con Lady Cecilia Gore en 1831. Ambos matrimonios se realizaron en contra del Acta de Matrimonios Reales promulgado en 1772. Los hijos de los matrimonios eran por tanto ilegítimos. Puesto que Lady Cecilia no era mujer legítima, no podía ser recibida en la corte como era correcto para aquellas personas que poseían un título. Es por eso que Lady Cecilia recibe de parte de la reina Victoria el título propio de duquesa de Inverness. Y os cuento todo esto porque, si echamos cuentas y miramos hacia atrás... no ha habido duquesas de Sussex ¡hasta hoy! Exacto, Meghan Markle es la primera duquesa de Sussex. 

En cuanto a los tratamientos, y tal y como se establece en Inglaterra, serán tratados como "Su Alteza Real, el duque de Sussex y Su Alteza Real, la duquesa de Sussex".


2. El vestido de Meghan Markle:

Blanco, escote barco y de Clare Waight Keller para el atelier de Givenchy, una auténtica sorpresa (yo apostaba por mi favorita, Stella McCartney, y como veis me confundí). 

53 flores diferentes decoran el velo de tul de seda de 5 metros de Meghan, que hacen referencia a los 53 países que conforman la Commonwealth y que son las flores típicas de estos. Es aquí donde se ve claramente el papel clave que tendrán los duques de Sussex en la Commonwealth durante los próximos años. ¡Pero no solo eso! Meghan decidió colocar también dos de sus flores "favoritas": la wintersweet (que es la flor que crece en el palacio de Kensington) y la California Poppy (que proviene del país natal de la novia). Utiliza de esta forma la flor de su origen y la flor de la que será a partir de ahora su nueva casa. Entrelazando las flores, el trigo, que simula la austeridad. 

La tiara es la "Queen Mary of the United Kingdom Filegree Tiara", que pertenecía a la reina María, casada con Jorge V y que es abuela de la reina Isabel II. El broche central tiene 10 diamantes y fue recibido por María de Teck, del condado de Lincoln, en 1893, cuando se casó con el príncipe Jorge, duque de York. En el año 1932, se acomodó el broche a la tiara. Meghan llevaba, así mismo, pendientes y un brazalete de Cartier, que completaba de una manera formidable el conjunto. 

3. El traje de Enrique:

Se barajó la posibilidad de que Harry acudiera de chaqué, pero finalmente acudió vestido de militar (y he de decir que me encantó que fuera así). En concreto llevó el uniforme de caballería Blue&Royals de la Guardia Real, como la etiqueta de este tipo de ceremonias marca: chaqué para hombres, Gran Etiqueta para militares y, por correspondencia, vestido o traje de chaqueta por la rodilla o midi, que tanto se lleva ahora, para la mujer. El protocolo social siempre adaptándose a las circunstancias. 

Harry en concreto llevaba el uniforme de gala de capitán de la Caballería Blue&Royals de la Guardia Real. Os voy a poner aquí mismo una foto que encontré en Twitter de la cuenta @CanoRodriguezMA en la cual nos explica perfectamente qué lleva en concreto el traje del ya duque de Sussex:


4. La capilla de San Jorge:

Fue construida en el S.XIII por Jorge III y es de construcción gótica. 

Meghan caminó desde la entrada de la capilla por un pasillo que, aunque parecía realmente amplio, es bastante angosto, que va desde la entrada hasta el coro. El coro está plenamente dedicado a los Caballeros de la Jarretera, que es la orden de caballería del Reino Unido y que así mismo es la más antigua del mundo. Las banderas que se pueden observar en la foto, en parte alta de la capilla son las que representan a todos los Caballeros de la Jarretera actuales, incluido al padrino de la boda, el príncipe Guillermo. En el techo de la capilla, que es absolutamente maravilloso, hay un guiño al famoso Enrique VIII, que completó la construcción de la iglesia hace 500 años, que se dice pronto. 


La familia de la novia se sentó a la izquierda y la familia del novio, Familia Real, estaba sentada a la derecha. El novio igualmente estaba al lado derecho y la novia, del mismo modo, a la izquierda, visto desde la perspectiva de la foto. 

5. La entrada de Meghan:

Se ha venido comentando mucho quién llevaría al altar a la nueva duquesa de Sussex: que si su madre, que si ella sola, que si el duque de Edimburgo,... Finalmente, apenas unas horas antes de la boda se confirmaba que sería el príncipe Carlos quien llevaría a Meghan Markle al altar, a través de un comunicado del Palacio de Kensington. Aunque no todo acabó aquí. El príncipe Carlos recogería a Meghan a la mitad del pasillo hacia el camino al altar. Es decir, solamente caminarían juntos por el coro porque el camino desde la entrada por la nave central lo haría ella sola. Sí, sola. Y estaba absolutamente espectacular. La verdad es que se solucionó de una forma extraordinaria. A la entrada, y si no me equivoco, (si es así, corregidme) fue recibida por el Deán de Windsor y el reverendo David Conner. 


6. La sobriedad de Kate y la ausencia de su tercer hijo

Es más que evidente que Kate Middleton siempre domina el arte de la elegancia, la sofisticación y la sobriedad en los eventos. Tanto es así que, en la boda de los ya duques de Sussex, la duquesa de Cambridge fue una de las más aplaudidas, tanto por su sobriedad como por su elegancia. Llevó un vestido/abrigo amarillo de su diseñador estrella: Alexander McQueen, que había repetido para otras ocasiones. Entre ellas: el bautizo de la princesa Carlota y la fiesta de cumpleaños de la reina Isabel II. 

El gran ausente, al menos para mí: el príncipe Luis, que nació como recordaréis el 23 de abril de este mismo año y que no acudió al enlace imagino que porque apenas ha cumplido el mes y es pequeño para este tipo de acontecimientos sociales. 


7. La discreción de la reina Isabel II:

Tal y como aposté, la reina Isabel II vistió de verde. En concreto fue un verde lima en seda, aunque también añadió amarillo y lila al vestido estampado que llevaba por debajo del abrigo en el mismo tono verde de Stuart Parvin y un tocado a juego de Angela Kelly. Aunque el vestido no fue de lo más discreto, sí lo fue su discreción en la boda, ella se sentó en la segunda fila del coro de la capilla. Y hubo un detalle en el que todos nos fijamos: el hueco vacío en la primera fila de la capilla, en el lado derecho del coro. Hay quien me ha dicho que es porque a la reina Isabel II no se le puede dar la espalda y he leído en algún medio que es un hueco dejado a propósito en honor a Lady Diana, princesa de Gales. Que queréis que os diga, a mí me parecería un detallazo si, como he leído en algunos medios, ese hueco está ahí en honor a la madre del novio. Si alguien lo sabe, ¡por favor que lo comente, que seguro que es muy interesante!



8. El cambio de la recepción de noche: 



El vestido que eligió Meghan para la recepción que el príncipe Carlos ofreció en honor a los novios en Frogmore House fue un diseño de Stella McCartney en crepé de seda. Esta vez sí que cumplió mi deseo de llevarlo ;). El escote era cuello halter, con mucha sensualidad y movimiento.

Por su parte Harry cambió también el uniforme militar llevando esta vez un esmoquin.

Ambos salieron del Castillo de Windsor y condujeron hasta Frogmore House en un Jaguar E-Type Concept Zero del año 1968 en color azul cielo, que por cierto era absolutamente maravilloso. 
Pero hubo algo más azul aparte del coche, ese "algo azul" fue el anillo que le regaló Enrique a Meghan, que perteneció a Lady Diana, su madre y que nos encanta a todas... y a todos.



9. Las fotos oficiales: 

Recordemos que no son príncipes, no son futuros reyes, son los duques de Sussex. Por tanto, la colocación en la foto no debe ser tan cuadriculada, tan específica, tan regulada. Las fotos oficiales, como veremos un poquito más adelante, son fotos más informales, mucho más familiares y sencillas que lo que suelen ser los retratos oficiales. 

Como es evidente, en las fotos se puede ver la absoluta felicidad que ambos novios demuestran, como es normal. La familia, al igual, contenta y unida, que es la imagen que se quiere siempre trasmitir. Hay una instantánea que me ha gustado muchísimo y que viene siendo común en este tipo de celebraciones, son las fotos con los pajes y damas, los niños, que siempre se muestran dispuestos a sacar una sonrisa a aquel que les está viendo. 

Las fotos, por cierto, fueron tomadas por Alexei Lubomirski, que realizó todas las fotos de la boda como fotógrafo oficial de esta. 

Recalco también la imagen de los novios en solitario, sentados sobre las escaleras en la cual las sonrisas, la complicidad y la naturalidad se palpa por cada milímetro de la instantánea. ¡Preciosas!



Con esto termino el post de hoy, pronto tendréis noticias mías, porque tengo cositas muy interesantes preparadas que espero que os gusten y os llamen la atención. Seguro que sí, preparaos para ver mucha etiqueta en los próximos posts, sobre todo etiqueta histórica y popular... ¡No digo más que lo desvelo!

¡Por cierto, antes de que se me olvide! Hoy es el Día Internacional de la Tiara, así que os animo a celebrarlo como se merece!

Un saludo a todos y... ¡Hasta la semana que viene! 





jueves, 1 de febrero de 2018

La semana de la Familia Real y el "roto protocolo"

¡¡Buenas tardes a todos!!

Vuelven los jueves de entradas en el blog, de cotilleos varios, de curiosidades protocolarias y de reivindicación, mucha reivindicación en el protocolo! Esta semana ha sido una locura en cuanto a actos y peculiaridades protocolarias que serán por supuesto analizadas en el siguiente post. Y, sobre todo, quiero que todos participemos de ellas.

Todo comenzó el sábado pasado, cuando la Familia Real nos sorprendió con un cariñosísimo vídeo en el que reflejaban el "día a día" de la familia, plasmando cercanía, intimidad y familiaridad. Muchos medios y personas, tanto en periódicos como en televisión, radio o redes sociales han curioseado sobre las aficiones, rarezas y manías de SS.MM los Reyes, así como de las hijas de éstos, que se mostraban de lo más juguetonas y traviesas en el vídeo, además de estudiosas y responsables a partes iguales. Se ha leído y escuchado de todo: que si la princesa Leonor es zurda, perfeccionista, espontánea, sincera..., que si la infanta Sofía es la más traviesa, que a Su Majestad el Rey le gusta el vino blanco como a su padre, que si Su Majestad la Reina lleva una agenda estricta en cuanto a la elaboración de menús... Un sinfín de puras curiosidades, que solamente son eso, curiosidades. Lo malo es lo que se ha escuchado más allá. Dejemos lo más peculiar del vídeo y la rutina de la familia por un momento para analizar el revuelo que se ha armado en torno a la famosa frase de Twitter esta semana: "romper el protocolo" ¡Qué manía más tonta con romper el protocolo! Vamos a tener que coserlo con fuerza para que deje de romperse... Varios medios y cuentas en redes sociales, que parecen haberse vuelto expertas en protocolo en los últimos tres días, han repetido en varias ocasiones que la Familia Real ha "roto el protocolo" esta semana con la grabación de ese vídeo que además coincidía con el 50 aniversario de Su Majestad el Rey. ¡Soberana tontería! No me cansaré de repetir una y otra vez que el protocolo no es algo que se rompa y luego se vuelva a remendar para después volver a romper lo cosido. No. El protocolo es flexible y este vídeo, de "protocolo roto" no tenía nada, amigos. Estamos hablando de un vídeo que la Familia Real ha utilizado como una herramienta potentísima de comunicación. A través de este vídeo, todos nos hemos podido dar cuenta perfectamente de la imagen que en estos últimos años está queriendo dar la Familia Real: cercanía, modernidad, inclusión, familiaridad, espontaneidad y, sobre todo, mimetización y solidaridad con la sociedad española. Pero, sobre todo, y con todos los problemas políticos surgidos en los últimos meses, la Familia Real quería dar una imagen de fortaleza y de seguridad. Por tanto, no rompen nada, ¡y podrían haber salido en pijama en el vídeo, que seguirían sin romper nada, y mucho menos el protocolo! Están comunicando, por favor, no lo olvidemos. Reivindiquemos este papel del protocolo y reivindiquemos también que los medios de comunicación utilicen profesionales para hablar de este tipo de temas, porque luego la gente acaba confundida y es una pena. 

No todo se quedó ahí, la Familia Real ha tenido otro acto remarcable: la imposición del Toisón de Oro a la princesa Leonor el pasado martes, 30 de enero, que coincidía con el 50 cumpleaños de su padre. Fecha clave para él y también para ella, que protagonizaba por vez primera un acto oficial y con tanta historia como es éste.
Tras la entrada de numerosas personalidades, así como de las primeras autoridades del Estado, hacían su entrada la Familia Real al completo, incluyendo a los reyes eméritos, don Juan Carlos y doña Sofía, sobre las 12:10 de la mañana. Un par de minutos después, y tras la interpretación del himno, se leyó el Real Decreto de concesión del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro a su Alteza Real la Princesa de Asturias y tan solo dos minutos después ya era poseedora del Toisón, que su padre colocó cariñosamente en el lado izquierdo de su vestido, el cual analizaremos más adelante. A las 12:16 comienza el discurso de Su Majestad el Rey, el cual acaba unos diez minutos más tarde. Después de esto, se irían a una sala contigua, Salón Teniers, donde se realizarían las fotografías oficiales para enmarcar ese día tan importante en la vida de la heredera al trono. En cuanto a las curiosidades de etiqueta del acto, destaco el vestido azul de la princesa de Asturias, color que refleja sin duda el azul de la bandera y el escudo de Asturias. Destaco también la sobriedad de la reina Letizia, que ese día no lució un vestido colorido, estampado o claro, si no que se decantó por un Felipe Varela que ya había utilizado un par de veces más en otros actos y viajes, dejando el protagonismo absoluto a su hija. El Rey llevó traje oscuro y corbata color carmesí, color del guion del monarca. La infanta Sofia lució un vestido color rosa palo, que ya ha utilizado también en otras ocasiones. Era el día de Leonor. Me parece curioso analizar, y ya he comentado con varios compañeros, la presidencia del acto. Veámosla:

Como muchos ya pudisteis ver, Leonor ocupó el puesto número uno de una presidencia par en alternancia. Su padre ocupó, para rareza del ojo de todos los que estudiamos o nos dedicamos a esto, el puesto número 2, seguido estaba su padre, don Juan Carlos, en el número 3. La reina Letizia, el 4, doña Sofía ocupó el 5 y la infanta Sofía el 6. El único cambio remarcable en esa presidencia fue el que realizó la princesa Leonor en el momento en el que su padre se levantó para dar el discurso, ella se movió para ocupar el puesto número 2. Esta vez, Letizia ocupaba el puesto 1, Leonor el 2 y Sofía el 3 haciendo de nuevo otra "pequeña presidencia" y, por el otro lado, permanecían igualmente colocados los reyes eméritos. Este movimiento puede tomarse desde dos sentidos: abandono lo antiguo y me uno a la moderna monarquía o simplemente se mueve por no dejar vacío el hueco entre ella y su madre, pues al fin y al cabo, Leonor sigue siendo todavía una niña que necesita el apoyo de su madre y de su familia más directa, de la que, como dijo su padre en ese emotivo discurso: "recibirá todo el apoyo y comprensión". Veamos la foto de la presidencia: 


¿Qué os han parecido estos diferentes actos? Comentad todo lo que queráis sobre lo que hemos visto esta semana y muy prontito tendremos post nuevo. Os hago un adelanto de lo que veremos: Recepción al Cuerpo Diplomático. 

Un saludo a todos y ¡hasta el jueves!




martes, 9 de enero de 2018

Lecciones de protocolo en "The Crown"

¡Muy buenas tardes a todos!

Lo primero de todo, felicitaros el Año Nuevo y desearos que este año 2018 venga plagado de nuevos proyectos llenos de protocolo. 

Estaba deseando pasarme por aquí por el blog a haceros una visitilla y sobre todo volveros a escribir. Hoy es martes, como seguramente ya sabréis (yo todavía estoy reincorporándome de las vacaciones y estoy bastante perdida en el calendario), y es raro que escriba por aquí, pues generalmente los posts los suelo realizar los jueves. Que sepáis que esto seguirá siendo así durante el resto del año, solamente que, debido al parón por las vacaciones, he querido hacer esta semana dos posts, de una manera especial y para compensar estas semanas sin entradas en el blog. ¡Vamos a por ello!

Hacía ya mucho tiempo que quería escribiros sobre este tema. Hace un año aproximadamente, me recomendaron la serie de Netflix "The Crown". (Gracias Ceci por recomendármela, ahora estoy absolutamente enganchada, eres la mejor). Además de ser una auténtica obra maestra de la pantalla, desde mi humilde punto de vista, de estar perfectamente documentada y de tener unos actores extraordinarios, está plagadita de protocolo. Sí, de protocolo del bueno y del curioso. De ese que analizas y dices, ¿de verdad estas cosas se hacían o se hacen? Sí. Una auténtica maravilla de serie. 

Pues bien, en el post de hoy os voy a remarcar en concreto un momento épico, de esos que te dejan ojiplático y de los de diálogo de infarto y momento de remarcar. En concreto señalaré un momento del capítulo 5 de la segunda temporada, llamado "Marionetas" (intentaré no haceros demasiado spoiler, aunque si queréis empezar a verla, quizás es mejor que la veáis y luego leáis el post). 

En este capítulo, y tras varias crisis atravesadas por la monarquía británica, llega el clímax de la crisis: la reina Isabel ha dado un discurso de inauguración de una fábrica de conocidos coches bastante desafortunado que no ha gustado en general a la sociedad británica, conocida por el profundo respeto a la monarquía y a su reina. El fallo principal de la reina fue fiarse demasiado de sus "cortesanos" (como los llaman en la serie). En definitiva, gente que trabajaba en la Casa y que, por sus ideales más conservadores o tradicionales, han hecho que el discurso en sí fuera arcaico y desacertado. Un periodista y noble, Lord Altrincham, tras escuchar el discurso en sí por la radio, escribe un artículo de opinión en el periódico en el cual era redactor principal (el National and English Review), "criticando" a la monarquía actual. Tras hacerse "famoso" por toda Inglaterra y parte de Europa, da una entrevista en la televisión en el programa "Impacto" y ahí es cuando comienza su fama real. En esa entrevista por televisión, él mismo comenta que la critica era absolutamente constructiva y que realmente él es profundamente monárquico, ama a la monarquía y lo único que intenta es ayudar y evitar que ésta se resquebraje. Todo el mundo ve esta famosa entrevista televisada, incluida la reina que, resumiendo el capítulo para evitar haceros mucho spoiler, tiene una entrevista con él en Buckingham Palace pidiéndole realmente ayuda y consejo para evitar que la monarquía se vaya a pique, por el miedo a que Gran Bretaña se revolucione como Bulgaria, Túnez o Turquía, que acababan de incorporar a sus países una República. En este encuentro con la reina, le propone tres cuestiones a añadir a la monarquía y tres cuestiones a eliminar en ella. Estas propuestas consistían en: eliminar las puestas de largo de las nobles británicas, permitir que personas divorciadas puedan moverse en círculos de la realeza y eliminar a muchos cortesanos que "impiden que palacio evolucione" como el propio Lord Altrincham dice en el capítulo. Como recomendaciones: abrirle la puerta de palacio al pueblo, televisar el discurso de Navidad anualmente y pasar más tiempo con gentes normales, trabajadores... Debió convencer a la reina, pues el 25 de diciembre de 1957, Su Majestad televisó el discurso de Navidad, siendo esa la primera vez que se llevaba a cabo. Tan solo seis meses después, la reina recibía y presidía, junto con su madre (Isabel Bowes-Lyon), las primeras audiencias en el palacio de Buckingham. Aquí es donde quería yo llegar. La reina madre, como se la conocería después, hace un comentario justo antes de entrar a la sala para el recibimiento de los diferentes colectivos de personas para las audiencias reales que plasmo aquí: "Primero los varones vinieron a por nosotros, luego los mercaderes y ahora los periodistas. No es extraño que pongamos tanto énfasis en el protocolo, es todo lo que nos queda. Los últimos restos de la armadura a medida. Pasamos de gobernar a reinar a no ser nada. Marionetas".  Los que leéis Twitter y seguís mi cuenta personal (@beacfprotocolo), seguramente visteis que hice unos comentarios acerca de esta frase, pero quería comentarlo más a fondo, pues me ha parecido absolutamente interesante. 

El primer comentario que debo hacer al respecto es que el protocolo es un tema moderno y candente, que lo podemos ver en algo tan común como son las series de Netflix, cuestión curiosa, pues a todo el mundo le parece "absurdo e innecesario", pero es muy actual y colectivo y, sobre todo en las series y películas, a todo el mundo le gusta el glamour que suscita ese protocolo. Interesante analizar esto. El segundo comentario que me gustaría remarcar es el hecho de que la reina madre por aquel entonces estaba absolutamente horrorizada por los cambios positivos en el protocolo, la etiqueta y la imagen de la monarquía. Una mujer que, como ella misma dice en el capítulo, está a favor del mantenimiento de la idea de que la monarquía debería seguir unos cánones absolutistas, sufre el cambio de una sociedad en pleno s.XX que, por fortuna, ha hecho evolucionar positivamente nuestras monarquías y nuestros gobiernos. En tercer y último lugar, es interesante el análisis de que el protocolo sin medios de comunicación no existiría, desde mi punto de vista, o al menos no a los ojos de la gente. El protocolo en definitiva es un puzzle gigante en el que todas las piezas que lo componen son absolutamente necesarias para, en este caso, por ejemplo, la correcta imagen de una monarquía. El hecho de corregir unos discursos hacia un texto más liviano y moderno, también otra pieza de puzzle, hace que la soberana se vea mucho más cercana a la ciudadanía. Y que encima estos discursos sean televisados siguiendo un protocolo y unas tradiciones concretas, acerca mucho más la imagen de la monarquía a los ciudadanos, que quieren ver a su reina como una persona más, como uno de ellos.

Insisto siempre en esto, y puedo parecer repetitiva, pero es que el protocolo es absolutamente necesario en nuestras vidas. Y te das mucha más cuenta de todo esto cuando estás dentro de este mundo. Porque puede parecer absurdo, puede parecer una tontería de "colocar cuatro cubiertos" o "que la foto quede bonita" y sí, es verdad, sabemos colocar mesas de la forma correcta y hacemos que las fotos queden bonitas (o al menos ordenadas). Pero nuestra profesión es mucho más: es imagen, es comunicación, y sobre todo es ayuda. Ayuda al resto de departamentos de, por poner un ejemplo, una empresa. Porque marketing no puede vivir sin protocolo y viceversa, porque RRHH no puede vivir sin protocolo y viceversa. Ni siquiera nuestros jefes pueden vivir sin protocolo ¡y viceversa! Por tanto, machaco más esta idea: el protocolo es actual, moderno, es un tema de hoy en día, es análisis y es el futuro de muchos de nosotros, tenemos que tratarlo bien y con cariño. 

Espero que os haya picado el gusanillo y que os animéis a ver la serie. ¡Comentad todo lo que queráis!





jueves, 7 de diciembre de 2017

Conclusiones personales del Congreso Internacional de Protocolo Valladolid 2017

¡Muy buenas tardes a todos!

Tarde lluviosa de un "puente" en Bruselas, desde donde hoy os escribo. Parece mentira, pero hace ya una semana desde que finalizó el Congreso (en realidad, una semana y un día, y parece que fue ayer) y, aunque parezca mentira, la "resaca" post- Congreso todavía me dura. No penséis mal, es una resaca nostálgica.

Aun todavía recuerdo cómo ese lunes 27 cogimos (aquí tengo que nombrar a las mejores amigas "protocolers": Laura, María, Natalia) nuestro tren hasta Valladolid a las 6:40 de la mañana, con un frío tremendo, con "maletas voladoras", con una faringitis, los antibióticos en el bolso, la falta de una cartera y de varios abrigos y, por supuesto, con muchísimas ganas de protocolo, como siempre.

Mi idea no era redactaros absolutamente todo lo que hicimos en el Congreso y, de hecho, no será así, porque en realidad lo importante no es realmente lo que allí ocurrió, lo que allí se dijo, lo que allí se sintió (que también), sino todo aquello que sacamos de ese congreso diferente que se ha vivido de una manera distinta al resto de congresos al uso a los que se suele asistir.

Para empezar, no fue un Congreso con la dinámica de charla magistral de una hora, "coffee break" y vuelta de nuevo a las ponencias aburridísimas de horas y horas que jamás acaban. No. Aquí fue diferente: la dinámica consistía en charlas de aproximadamente 20-30 minutos, repartidas en dos salas y un lugar específico para ese "coffee break", que en realidad no era break, porque estaba allí presente durante toda la mañana para todo aquel que tuviera antojo de café. Tras las charlas, que solían acabar a las 14, nos íbamos de experiencias gastronómicas y también de experiencias generales (excursiones que se realizaban por Valladolid y alrededores dentro del tema principal que nos competía, que es el Protocolo). Para no enrollarme demasiado en las experiencias que yo hice, en las ponencias que yo escuché o en la comida deliciosa que probé, destacaré las cositas que me parecieron más impresionantes o más destacables, valga la redundancia. En definitiva, quiero que con este post viváis el Congreso de nuevo (para los que sí pudisteis asistir) y que lo viváis desde cero (para los que por mala suerte no hayáis podido venir). Venga, voy a intentar no irme por las ramas.

Destaco, sin duda alguna, las experiencias ante todo. Es el primer congreso al que asisto y todas las experiencias me han parecido absolutamente maravillosas y divinamente organizadas. Mi punto fuerte es la música (ya lo sabéis) y fue para mí maravillosa la obra maestra a la que asistimos, que fue el "Concierto de las Velas" en la Catedral de Valladolid con ese pedazo de órgano que me dejó con la boca abierta, os lo puedo asegurar (y la pedazo cena de después, gracias chicos, - Alex, Jesús, María, Natalia - sois los mejores amigos protocolarios que se puede tener. Sin duda, nos queda claro que tenemos que volver a Valladolid solamente para irnos de tapas). Otra de las experiencias que destaco, sin pensarlo dos veces, es la "Cena de Hermandad", conocimos a muchísima gente (aunque me gustaría haber conocido a mucha más) e hicimos de verdad hermandad, reforzamos amistades y nos llenamos a fotos "protocolarias". Pero no puedo dejar de escribir esta parte del post sin hacer una mención a la extraordinaria visita del jefe de Protocolo de la ONU, D. Peter Van Laere, que hizo el absoluto favor y tuvo la deliciosa paciencia de respondernos a todos y cada uno de los alumnos de la EIP (yo temblaba, porque era la última en preguntar y ya me veía la carita de nuestro profesor Íñigo como diciendo "no sé si querrá responder a más o no", pero yo me lancé y me contestó, menos mal). Jamás se lo agradeceré lo suficiente, tanto a él como al equipo organizativo del Congreso y a la EIP. Sin lugar a dudas, esas son las 3 experiencias con las que yo me quedo de todo el Congreso.

Pero vayamos ahora al tema que nos concierne a todos y que de verdad nos interesa de este post, ¿Cuáles son las conclusiones más principales que se sacaría del Congreso? Voy a robarle una idea al equipo organizativo del Congreso y utilizaré palabras para poder definir y concluir estos tres maravillosos días.

Sin duda, la primera conclusión con la que nos tenemos que quedar es que el Protocolo es INTEGRADOR, y es integrador porque, gracias a este congreso nos hemos dado cuenta de que unifica, conecta y complementa todas las áreas que se han tocado: el Protocolo ayuda en las técnicas de Marketing, ayuda en las estrategias comunicativas, redondea al Derecho, programa y estiliza la Etiqueta y la Imagen Personal y ejerce de "relaciones públicas" entre instituciones, empresas y departamentos. Otra palabra que destacaría y que también utilizó Peter Van Laere es la palabra ARTE. Como él dijo: el Protocolo no es una ciencia exacta, los que lo estudiamos no sumamos dos más dos y nos sale cuatro, a veces para nosotros ese dos más dos es tres y medio o cuatro y medio, porque no todo en el Protocolo es blanco o negro, hay una escala de grises lo suficientemente amplia como para jugar con ella. Para nosotros el Protocolo es una técnica, una práctica, una pintura en la cual esa escala de grises puede crear una imagen perfecta a la visión de todos. El Protocolo es COMUNICACIÓN. Se puede decir más alto, pero no más claro. El Protocolo es absolutamente comunicador hoy en día: a través de la Etiqueta, otra de las ramas del árbol del Protocolo, se comunica (¿Por qué fueron ayer a los actos de celebración de los 39 años de la Constitución todos con corbatas y trajes azules?, ¿Por qué la madre de Gabriel de Suecia, la princesa Sofía, acudió al bautizo de su hijo con un traje regional?, ¿Por qué la reina asiste a un acto con la falda más corta o más larga?). Absolutamente todo es comunicación y no sólo ocurre con la Etiqueta: el Protocolo es aquel que a través de señales, posiciones, imágenes, símbolos, nos permite jugar con la comunicación. El Protocolo es FUTURO, y aquí tengo que nombrar el tweet de mi querido amigo, Jesús, un auténtico protocolario que sé que ha disfrutado este Congreso como un niño pequeño con un caramelo y que me ha dado una pequeña idea para este post, miradlo en twitter porque merece la pena (@jesusin93): "Fin del @CongProtocolo... Y ahora sí que puedo definirlo con una única palabra, FUTURO !!! #Protocolo", es un auténtico crack y apasionado del Protocolo. Como él me dijo aquel día que acabó el Congreso, para él, ante todo, con lo que se queda es con el futuro que está por llegar en el protocolo: cada vez hay más carreras, formaciones profesionales, másters sobre Protocolo y sobre todo, hay una mayor predisposición a entender el Protocolo, se ha de trabajar, como todo, pero al menos hay una mayor disposición a entenderlo, trabajarlo y colocarlo en la posición en la que se merece. Y prometo acabar con esta quinta palabra: EFECTIVIDAD. Creedme, el Protocolo es efectivo, funciona y resuelve problemas. Resuelve conflictos entre diferentes instituciones, empresas, personas... Y no puedo acabar de escribir este post sin decir que es absolutamente NECESARIO. Utilizadlo en vuestras empresas, con vuestras familias, con vuestros amigos, entre vosotros mismos, quered al Protocolo, porque de verdad, él es el futuro de todos.

Un saludo a todos los que asistieron al Congreso y también a los que no pudieron asistir. Un saludo muy especial a todos mis compañeros y profes EIP y a todos los que formaron parte del equipo de organización. Me dejo a mucha gente por nombrar, pero vosotros ya sabéis que formáis parte igualmente de este post.

Espero que os haya gustado y aquí estoy deseando ver vuestros comentarios.

¡Hasta la semana que viene!

viernes, 1 de diciembre de 2017

El bautizo de Gabriel de Suecia y la "etiqueta escondida"

¡Muy buenas noches a todos!

Ya he vuelto del Congreso Internacional de Protocolo en Valladolid y, tras estos tres días de incansables ponencias, experiencias y mucha gastronomía y buenos amigos, toca volver a la "rutina". En mi caso no es así, ya que me he permitido pasar unos días de descanso fuera de las obligaciones hasta dentro de una semana. Eso sí, me tocará estudiar y, por supuesto, estar aquí con todos vosotros. El post de hoy pasa de ser escrito el jueves a ser escrito hoy viernes, aún así estoy contentísima de estar ya aquí con todos vosotros.

Con respecto al Congreso tendréis noticias la semana que viene, donde escribiré un post (el jueves) un pelín más extenso y donde podréis ver todas las conclusiones de un Congreso corto pero intenso y que ha tenido sus momentos emotivos, graciosos y cargados de Protocolo. Así que permaneced atentos al blog la próxima semana porque habrá post sobre el Congreso Internacional de Protocolo, el cual podéis ver en Twitter a través de mi cuenta personal (@beacfprotocolo) o a través del hashtag (#CIPROVALLADOLID17). Disfrutad!

Vamos allá con el post de hoy...

Todo ha comenzado a las doce de esta fría mañana de diciembre en la Capilla Real del Palacio de Drottningholm. Pese a que el frío ha hecho que se tuvieran que modificar ciertos actos tradicionales dentro del programa del acto oficial en sí, todo ha salido a la perfección y dentro de las tradiciones suecas y del programa del acto. A las once ya comenzaban a llegar los casi 150 invitados que formarían parte de uno de los días más importantes para la Familia Real sueca. A esas tempranas once de la mañana han llegado la princesa Victoria de Suecia con sus hijos y marido. La ausencia de los niños de Chris O'Neill y de la princesa Magdalena de Suecia, que sí han asistido al acto. Tras ellos, asistiría la familia materna del protagonista del día: la familia Hellqvist al completo para celebrar un día tan importante para la familia. Tras la llegada de los invitados, y ya a punto de ser las 12 de la mañana, los príncipes han sido recibidos a la entrada de la Capilla Real por los responsables de ejercer el oficio del día, el bautizo del Gabriel de Suecia. Tras ellos, han entrado los (atención) 5 padrinos del bautizo: Magdalena de Suecia (nombrada anteriormente), Sara Hellqvist, Thomas de Toledo Sommerlath (primo hermano del Príncipe), Oscar Kylberg (gran amigo de la familia) y Carolina Pihl, una buena amiga de Sofía durante su etapa de profesora de yoga en EE. UU.

Nuestro protagonista de hoy, una preciosidad de apenas cuatro meses, ha llegado en los brazos de su madre, Sofía y su padre, Carlos Felipe. Y ahora es cuando vienen estos detalles de etiqueta de la que tanto se ha hablado en el XVI Congreso Internacional de Protocolo y sigo los pasos de nuestra profesora Marina Fernández (Directora de RR. II de la Escuela Internacional de Protocolo) que nos hablaba en el CIPRO de esta "revolución" que debemos hacer todos los (futuros) profesionales del sector del Protocolo, la Etiqueta y los Eventos y tal y como dice ella, entender que "la etiqueta es una herramienta de comunicación esencial, pues expresa sin necesidad de palabras". Ahora lo entenderéis perfectamente:

- Como es costumbre en la mayoría de los bautizos de la Casa Real sueca, los niños que son bautizados, llevan el faldón de la familia Bernadotte, que como digo, ya es una tradición y por tanto nos expresa esa sensación de familia, de unión, de respeto hacia los antepasados (hay que tener en cuenta que es un faldón con más de 100 años de historia) y que además lleva bordado todos los nombres de los miembros de la Familia Real que lo han llevado. Una auténtica joya.
- Otra de las sorpresas de este bautizo ha sido el traje regional que ha llevado la princesa Sofía. Atención porque es sumamente interesante analizar esto: es un traje regional de la provincia sueca de Dalarna, que es un ducado y del cual es dueño el protagonista del día de hoy: su hijo. ¿Entendéis por qué la etiqueta es una herramienta poderosísima de comunicación? La princesa Sofía ha "renunciado" a llevar un vestido elegante, caro y lujoso de cualquier marca de moda de hoy en día para llevar el traje regional de la provincia de la cual su hijo es duque.
- Más etiqueta: el hermano del protagonista, Alexander de Suecia, ha llevado un traje de su padre cuando en 1981 lo llevó en una fotografía familiar.

En cuanto a la ceremonia, ha habido momentos muy emotivos, como cuando su primita, la princesa Estelle de Suecia ha vertido agua en la pila bautismal o también el hermano del protagonista ha correteado por toda la Capilla, nervioso y muy emocionado. Como momento curioso, en el momento del bautismo, Gabriel de Suecia, ha comenzado a llorar en los brazos del arzobispo conforme le vertía en la cabecita agua de la isla de Öland. Tras finalizar la ceremonia, el abuelo del pequeño, le ha otorgado a su nieto la condecoración de la Orden de los Serafines, la cual comenzará a utilizar cuando cumpla la mayoría de edad. Y, una vez finalizado el acto y todos han salido a la calle, han comenzado a sonar las ya tradicionales 21 salvas desde un barco.

En cuanto a los detalles del bautizo: en el jardín externo, se han colocado velas con el monograma de Gabriel (para hacer más cálido este frío primer día de diciembre). Además, se han decorado con abetos, frutos rojos y flores rojas la pila (haciendo un poco más navideño este acto tan especial).

Espero que os haya gustado tanto como a mí este bautizo! Podéis comentar todo lo que queráis y nos vemos muy pronto!


Fuente: hola.com
Fotos: hola.com

jueves, 23 de noviembre de 2017

Entrega de la XXXIV edición del Premio de Periodismo “Francisco Cerecedo”

Muy buenas tardes a todos de nuevo en este jueves de noviembre!!

Seguro que los más fans del Protocolo, la Comunicación y la organización de eventos os habréis enterado ya, pero por si acaso: el próximo lunes 26 de noviembre comienza la XVI Edición del Congreso Internacional de Protocolo en Valladolid y, por supuesto, estaremos todos allí (y mucho más si es tu escuela - la Escuela Internacional de Protocolo - la que lo organiza). Tengo que deciros también que ayer se acabaron las inscripciones y que por tanto...¡Estaremos hasta arriba de gente! ¡Y qué ganas tenemos todos! Todo está listo para ir y deseando que llegue el lunes para llegar a Valladolid y disfrutar de tres días de Protocolo en estado puro. ¡Un lujo! Como novedad absoluta... Tendremos la oportunidad de conocer y conversar con el Director de Protocolo de la ONU, D. Peter Van Laere, que seguro que nos podrá mostrar de una manera mucho más íntima, visual y directa cómo es el Protocolo en las Naciones Unidas en ese encuentro que tendrá con nosotros, los alumnos del grado internacional. ¡Qué ganas tenemos!

Cambio de tercio y me voy a la Entrega de la XXXIV edición del Premio de Periodismo “Francisco Cerecedo” que se celebró ayer por la noche en el Hotel Ritz de Madrid y a la que, como viene siendo casual, asistieron SS.MM los Reyes y que, como también es costumbre, presidieron. Momento muy especial para S.M el Rey Felipe VI que, como él mismo dijo: [es] "una convocatoria que representa el reconocimiento y el fomento de ese periodismo de calidad que se fundamenta y desarrolla en el ámbito de los mejores valores" y, por supuesto, es un evento absolutamente único para S.M la Reina, Doña Letizia, pues al fin y al cabo premia a los que fueron un día sus compañeros de profesión (y que, en cierto modo, lo siguen siendo). 

En los discursos propios, y durante la gala, S.M el Rey aportó ideas claves que hoy todavía resuenan en las televisiones, periódicos y blogs de todo el mundo, incluido éste: se hablo de terrorismo y de cómo este país está sabiéndolo afrontar: "[...] un terrorismo que con inteligencia y cooperación eficaces, con la perseverancia del imperio de la ley y con la fortaleza de nuestros valores humanos y democráticos, derrotaremos y venceremos, como ya logramos hacer con el que tanto padecimos en España". Se habló también de los cambios que actualmente surgen con las nuevas tecnologías en el ámbito de la información y de cómo estos afectan al periodismo tal y como lo conocemos: "En este sentido ─y en este complejo escenario─, la labor de un periodismo responsable, riguroso y ético, que contribuya con honestidad a desentrañar la información y los datos, se convierte en un nuevo reto para vuestra profesión y una oportunidad para los medios de comunicación en el siglo XXI; se convierte en un servicio fundamental en beneficio de los ciudadanos y de la salud democrática de nuestras sociedades". 

Pero vayamos realmente a lo que nos interesa a nosotros, los profesionales, fans y amigos del Protocolo y la Organización de eventos. Y creedme que hablaremos de todo, todo, todo (incluido el mini-vestido de Doña Letizia, que tanto está dando qué hablar), pero tiempo al tiempo. 

1º. SS. MM los Reyes fueron recibidos en línea de saludo a su llegada en orden protocolario por: la presidenta del Congreso, doña Ana Pastor; el ministro de Educación, Cultura y Deporte, don Íñigo Méndez de Vigo; el presidente de la Asociación de Periodistas Europeos, don José Manuel Diego Carcedo; el secretario general de la Asociación de Periodistas Europeos, don Miguel Ángel Aguilar. Se destacan también como asistentes al evento, además de los nombrados anteriormente: el presidente del Consejo de Estado y del jurado del premio, don José Manuel Romay de Beccaría; el expresidente del Gobierno, don Felipe González; el consejero delegado del BBVA, don Carlos Torres Vila; el secretario de Estado de Asuntos Europeos, don Jorge Toledo; el secretario de Estado-director de Centro Nacional de Inteligencia, don Félix Sanz Roldán, así como cerca de un centenar de invitados.
2º. El Rey después tuvo un breve encuentro con el galardonado: don Florencio Domínguez. 
3º. Tras los saludos correspondientes, los Reyes presidieron una mesa en forma de banquete, pues los premios se otorgan en el contexto de una cena que, por cierto y he destacar, estaba perfectamente puesta, como a mí me gusta: sencilla, sin centros de mesa recargados y con la minuta (error muy común) bien colocada (que para que nos entendamos, es el típico menú que nos dan en las bodas donde viene lo que vamos a degustar). Además, se respetó el descanso matrimonial y la ley "hombre-mujer" del Protocolo más tradicional. Sin duda, perfecta. 
4º. Como actuación especial, Pepe Rivero, especialista en versiones en clave de Jazz, tocó obras de Chopin y amenizó el banquete a los allí presentes antes del momento principal que fue la entrega del premio. 
5º. Por supuesto, el encargado de darle el premio a don Florencio Domínguez fue S.M el Rey, don Felipe VI, momento muy emotivo e íntimo.
6º. Tras la entrega del premio, y como anfitrión del evento, el presidente de la Asociación de Periodistas Españoles ofreció unas pequeñas palabras en un atril colocado a la derecha de la mesa presidencial en la que cenaban SS.MM los Reyes. Tras él, y para describir un poco la escena protocolaria, estaban colocadas las banderas de España (puesto nº1) y Europa (puesto nº2). (Desconozco el programa completo del acto y no sé si estas palabras fueron antes o después de la entrega de premios, aunque por la página web de Casa Real entiendo que éstas palabras fueron posteriores a la entrega del premio). 
7º. Después de las palabras del anfitrión, se dio paso a las palabras de S.M el Rey y entiendo que la cena dio comienzo. Momento en el que, ¡mira que es irónico! la prensa gráfica como tal ya no estaba allí. 

¡Venga, llegamos a la parte de la que todo el mundo está hablando!

Sí, el vestido de doña Letizia. Antes de llegar a él, he decir que la única foto que he visto es la que comentaba anteriormente de familia y que los hombres tienen la etiqueta de traje oscuro (ignoro la etiqueta que se especifica para las mujeres). Generalmente, y como sabréis por el post que escribí ayer, este tipo de trajes van acompañados por la mañana con vestido corto y por la noche con vestido de cóctel. Aunque, como decíamos ayer, es el anfitrión el que debe siempre SIEMPRE elegir la etiqueta de su evento. Doña Ana Pastor, presidenta del Congreso, llevaba un vestido verde de raso que justo tocaba su rodilla, lo que me da que pensar... Los vestidos que simplemente tocan la rodilla pueden ser considerados de cóctel, desde mi punto de vista, siempre y cuando la tela de la que esté hecha sea una tela regia y en este caso así lo es. Por otro lado, el resto de invitadas también llevaban vestidos que rozaban la rodilla, ¡excepto una invitada! Sí, queridos lectores, nuestra Reina, doña Letizia. 

Algunos tildan de error la elección de este vestido y yo ahora, que no suelo hacerlo, pero lo voy a hacer, me voy a mojar un poquito. He analizado los vestidos que S.M la Reina ha llevado en otras ocasiones a este evento, he analizado también la siempre importante filosofía del evento y también he tenido en cuenta que doña Letizia en estos premios se encuentra "en su salsa", porque son compañeros antiguos de trabajo, porque es un evento social y porque, en cierto modo, hace "romper el Protocolo", que siempre insisto, no es romper, es adaptar y es una manera de comunicar. 

Teniendo en cuenta todas estas premisas, he de decir que el vestido no fue del todo acertado, si bien es cierto que el resto de vestidos o trajes que doña Letizia ha llevado a este evento otros años no eran especialmente largos e incluso la gran mayoría no llegaban a sobrepasar el largo de la rodilla, pero este se lleva sin duda la palma, pues son más de cuatro dedos rigurosos los que se pasa S.M llevando ese vestido que, por otro lado, es una auténtica maravilla. En cambio, me parece, bajo mi humilde e inexperto punto de vista, más un vestido de fiesta de años 20 que de presidencia de los Premios de Periodismo. Eso sí, estaba muy guapa y el maquillaje me parece muy acorde a la noche y al evento. 

¿Detractores o amigos del vestido?


Espero que todos nos quedemos con la parte bonita del evento y con lo que en realidad importa, que es la naturaleza del mismo y la dignidad que le aporta al periodismo como profesión. 

¡Un saludo a todos y hasta pronto!

Fuente: http://www.casareal.es/EN/Actividades/Paginas/actividades_actividades_detalle.aspx?data=13378  (en la página web podéis ver también las fotos)


lunes, 20 de noviembre de 2017

Protocolo Social: La etiqueta en actos sociales

¡Muy buenas tardes a todos!

Lo primero de todo pediros disculpas porque el pasado jueves no pude postear nada, pero el trabajo me lo impedía, ya que me tocó trabajar en los Premios Ejército, en su 55ª edición, 2017. Fue una experiencia maravillosa y lo pasamos muy bien, además de conocer a muchísima gente. Otro día pondré las fotos y más información. 

Hoy nos vamos a analizar cómo es la etiqueta en los actos sociales. Puede parecer una tontería, pero es esencial conocer cómo vestirse antes de ir a un evento. Generalmente, la etiqueta viene marcada por parte del anfitrión, que es el que decide cómo se irá vestido al evento en cuestión. Sin embargo, en otras ocasiones, la vestimenta no viene marcada por el anfitrión y es necesario que los invitados (nosotros) conozcamos la etiqueta que se debe llevar, para evitar malentendidos. 

Para vestir acorde a la moda, se debe tener un sentido de la sencillez y de la elegancia, no se debe "ir ni muy extravagante ni demasiado sencillo: en la mitad está la virtud". Evidentemente, la etiqueta entre los hombres y las mujeres es diferente, aunque siempre es el hombre el que marca la etiqueta de la mujer. Ahora veremos por qué esto es así. Se analizará uno por uno los diferentes ropajes que los hombres pueden llevar: 

  • El frac: generalmente, es el único traje que se utiliza en actos oficiales y diplomáticos, ya que es el único traje que admite las condecoraciones, que se colocarán en el lado izquierdo del mismo (de menor a mayor importancia de dentro hacia afuera). En caso de que se lleve banda, se llevará por dentro de la chaqueta si no asiste el Jefe de Estado y por fuera en caso de que sí asista. Se utiliza siempre en eventos nocturnos y cerrados y solamente se utiliza de día en la entrega de Cartas Credenciales o en algunos otros eventos diplomáticos. Se lleva siempre corbata blanca de seda de lazo blanco. La chaqueta negra debe ser de doble botonadura o sencilla, que termina en faldones (que suelen ser dobles). Además, se lleva un chaleco blanco y pantalones negros con una tira lateral en raso negro también. La camisa, de blanco almidonado, debe tener picos levantados con doble puño para gemelos que deben asomar por la chaqueta y los botones deberían ser lujosos. Los zapatos siempre negros y de cordones y calcetines negros y de seda altos. En caso de necesitar abrigo, se debería llevar capa o un abrigo azul marino oscuro.
  • El chaqué: traje que se utilizaba para montar a caballo en Gran Bretaña. La chaqueta será más corta por delante y curvada por detrás con una sola botonadura en forma de gemelo. La camisa será blanca de doble puño y cuellos normales. La corbata puede ser gris plata, aunque cada vez más se ven corbatas de otros colores y pueden llevar alfileres en el centro. El chaleco gris se puede llevar simple o cruzado y negro en actos académicos o funerales. El pantalón es rayado verticalmente en gris y negro y los zapatos deberán ser negros y de cordones de material brillante. Los calcetines, igual que en el frac, seda negros y altos. No se pueden llevar condecoraciones con este traje. Es el traje típico de boda en España. Jamás se pondrán los invitados el mismo color de chaleco o de corbata que el novio. Se lleva de mañana y de tarde hasta las 19 y se corresponde con el de cóctel de mujer. 
  • El esmoquin: los lores ingleses utilizaron por primera vez para fumar (smoke=smoking) "Traje que se utilizaba para fumar". Tiene también el nombre de "dinner jacket o black tie". En EE. UU se denomina "Tuxedo", por el club en el que se llevaba en Nueva York. Es el traje indicado para hombres por la noche. Corbata negra de seda. Con él no se pueden llevar condecoraciones, es por eso que se utiliza en actos sociales.En España solo se contempla el esmoquin de color negro. La camisa debe ser blanca y adornada. El puño es doble, de gemelo y la chaqueta, negra con solapas de raso brillante. Los pantalones son negros y con una línea lateral vertical en raso brillante y también negra, al igual que las solapas de la chaqueta. Los zapatos deben ser de charol o algún otro material muy brillante. En su día llevaban manoletinas de terciopelo negro. No se debe utilizar en bodas. Se suele utilizar un fajín plisado, que se coloca en la cintura. 
  • Traje oscuro: Es un traje de etiqueta, para asistir a eventos en los que no se considera adecuado marcar etiqueta. Su uso es muy habitual para jornadas laborales y la asistencia a distintos tipos de actos en todas las franjas horarias. Trajes azul marino o negro, también grises. Sobre los botones de la chaqueta, un hombre de pie siempre tiene que tener la chaqueta abrochada. Cuando se sienta, se la desabrocha y no se la puede quitar en un acto.
Chaqué

Esmoquin

Frac

Traje oscuro  




































En cuanto a las correspondencias femeninas veremos: 
  • Traje corto: actos de mañana y se corresponde con el traje oscuro o chaqué del hombre. El largo tiene como referencia la rodilla; debe ser de colores claros y cálidos. No debe llevar brillos, lentejuelas, bordados... Debe ser muy sencillo, de corte clásico y sin grandes adornos 
  • Traje cóctel: se diferencia del traje corto en el tejido (tejidos con más adornos, brillos, encajes...), se utiliza a partir de las 19. Siempre se debe especificar la etiqueta en la invitación. Ambos trajes (cóctel o corto) se deben especificar, pues el de cóctel suele confundirse mucho con el corto. 
  • Traje largo: se corresponde con el esmoquin y se utiliza siempre en actos sociales. Generalmente, el vestido largo no suele cubrir los pies. La tela suele ser lujosa y se pueden utilizar todo tipo de colores. 
  • Traje Gran Gala: es el traje correspondiente con el frac. Es el vestido de mayor gala de todos y sí cubre los pies en este caso. Las telas son muy lujosas y muy elaboradas. 
Traje corto 

Traje cóctel 

Traje largo 

Traje Gran Gala





































Y esto es todo!! Otro día analizaremos los complementos, tanto para hombres como para mujeres. 
Espero que os haya gustado el post de hoy!

Hasta el jueves...