viernes, 19 de octubre de 2018

¿Y la Princesa de Asturias?

¡¡Buenos días a todos!!

Lo sé, voy con retraso. Prometí publicar el post ayer tarde, pero por diversos trabajos en la Escuela, he tenido que dejarlo para hoy por la mañana. 

En el post de hoy vamos a analizar de manera general la organización de los premios Princesa de Asturias, su historia y la escenografía. De igual forma, analizaremos las diversas posibilidades protocolarias que podrían darse en la entrega que se celebrará esta tarde. La semana que viene, analizaremos qué va a ocurrir esta tarde y por qué ha ocurrido así y no de otra forma. 

Quiero mandar un saludo especial a los alumnos de 1ºA de la Escuela Internacional de Protocolo, que hoy han estado conmigo en la charla de bienvenida que hemos realizado, en la cual hemos hablado de protocolo, de futuro y del blog. Habéis estado geniales chicos, y os animo de nuevo a que utilicemos esta herramienta que es el blog como foro de debate, como lugar de encuentro de los alumnos y que le saquemos el mayor partido. ¡Ánimo, insisto, estáis haciendo una carrera preciosa! Vamos a por los premios...

Historia:

Los Premios Princesa de Asturias están apoyados y respaldados por la Fundación Princesa de Asturias, fundación privada sin ánimo de lucro. Además, son unos de los actos culturales más importantes a nivel internacional en el ámbito de las artes, las ciencias, las letras y los deportes, entre otros. Su difusión internacional ha sido tan amplia y valorada que fueron reconocidos por la UNESCO en 2004 como unos de los premios con mayor contribución a preservar el patrimonio cultural. 

En el año 2015, los Premios Príncipe de Asturias pasaron a denominarse Premios Princesa de Asturias debido a la abdicación de Su Majestad, el Rey Don Juan Carlos. Su nieta, y futura heredera al trono, Su Alteza, la Princesa Doña Leonor, es la responsable del cambio de denominación de estos premios, puesto que es una mujer. Su Alteza, además, ostenta el puesto de Presidenta de Honor de la Fundación sustituyendo a su padre en ese cargo. Estas pasadas ediciones, y como viene siendo común desde que Felipe es príncipe y rey, hemos contado con la presencia de Su Majestad, la Reina Doña Sofía. Sus Majestades, los Reyes Don Felipe y Doña Letizia han presidido el acto en representación de su hija, pues todavía no ha tenido edad suficiente para presidir un acto de este calibre.

Presidencia y cuestiones protocolarias:

La presidencia común en estos premios es una presidencia en alternancia par, estaba formada por: Su Majestad el Rey Don Felipe VI en el puesto número 1. A su izquierda, Su Majestad la Reina Doña Letizia Ortiz. A la derecha del Rey, se encuentra el Presidente del Principado de Asturias y a la izquierda de la Reina, se suele encontrar el presidente de la Fundación. La Reina, Doña Sofía, suele disfrutar de este acto desde el Palco Real. 

Detrás de la mesa presidencial, a ambos lados, se colocan las banderas de España, del principado de Asturias y de la Unión Europea. Ya sabéis, por orden riguroso: Bandera de España primero (en el centro), a su derecha Principado y a la izquierda Unión Europea.

Se destacan dos características específicas en este evento: la colocación de galardonados y de presidentes de distintas fundaciones, así como de anteriores galardonados y autoridades. Los galardonados del año correspondiente se colocan a la izquierda del escenario, junto con las banderas de sus respectivos países en orden lineal. A la derecha del escenario se colocarán los presidentes de otras fundaciones, anteriores galardonados y autoridades, también en orden lineal. Como curiosidad, el año pasado asistió por vez primera el presidente del Gobierno, que entonces era Mariano Rajoy.

La metodología de entrega es sencilla: el Rey pronuncia un pequeño párrafo en honor  al galardonado y éste acude a la mesa presidencial a por su premio, foto y de nuevo a su lugar. 

El lugar:

El lugar es un marco incomparable, la ciudad de Oviedo. Se destaca el lugar del acto: el Teatro Campoamor, que se llama así en honor al poeta Ramón de Campoamor, de origen asturiano. Como se entiende, el Teatro Campoamor es vestido y decorado de una manera sumamente especial para la ocasión. Tanto el suelo del escenario como los telones se visten de azul, en honor al color de la Fundación. Igualmente, sobre la moqueta colocada en el suelo, podemos ver el escudo en amarillo de la misma Fundación.



Plano:


¿Y la Princesa de Asturias?

Vale, pero diréis... Están todos los personajes de la historia excepto uno, el más importante: ¡la protagonista! Y es que, debido a su corta edad, la Princesa de Asturias no ha acudido todavía a los premios que llevan su nombre. Este año, y por lo que ya se va comentando en los "círculos protocolarios", la apuesta más votada es que, como viene siendo usual, la Princesa no esté presente todavía. Existen en cambio otras opciones que serían igual de válidas y que, en mi opinión serían mucho más bonitas que la 'no asistencia'. 

Es posible que Leonor no acuda, como digo, es lo más probable. Aunque es posible que acuda y ahí podríamos analizar estas dos opciones:

1. Puede que acuda y acompañe a su abuela, la Reina Doña Sofía, al Palco Real. 
2. Puede que acuda y se coloque en la presidencia con su padre, dé su primer discurso y su madre pase al Palco Real con la Reina Doña Sofía. Esta sería sin duda la opción más bonita y la que más gusta, pero en cambio se ve difícil. En la agenda de la Casa Real no aparece ni doña Sofía ni tampoco doña Leonor, ¿Nos darán una sorpresa? Después de todos los problemas que ha habido este año entre ambas (Letizia y Sofía) sería un gesto precioso. 

La única opción que nos queda, en cualquier caso, es esperar unas horas más y salir de dudas... De todos modos, ¡las apuestas siguen abiertas!

Ya sabéis, comentad por aquí o por redes sociales y... 

¡Nos vemos la semana que viene! 

jueves, 11 de octubre de 2018

El funeral, ¿evento social o no?

¡Muy buenos días de jueves a todos!

¡Ha comenzado el curso y vuelvo a la carga, con las pilas cargadas y muchas ganas de contaros cosas nuevas!

Hoy os traigo un tema super interesante que ayer propició casi una hora de debate en las clases de Taller de Eventos Sociales en la Escuela: ¿Es el funeral un evento social? A priori puede parecer una pregunta absurda que no tiene nada que ver con una profesión tan dinámica como la nuestra. Los eventos son ocasiones divertidas, celebraciones agradables o para englobar una campaña de publicidad. Por desgracia, los funerales también se celebran y son eventos que necesitan una organización exhaustiva y muy muy respetuosa. Me gustaría también abrir el debate y que me contarais, por aquí o por redes, qué opináis acerca del tema... ¿acto social o acto independiente?

En primer lugar, y visto recientemente en las clases de la Escuela Internacional de Protocolo, nuestro profesor Javier Tenorio nos facilita una definición de evento social, que se podría definir como: "una reunión de personas cuyo hilo conductor es la celebración de algún suceso, que tiene por lo general un carácter festivo y que es de carácter privado. Además, siempre tienen un objeto emocional y se utilizan recursos propios para organizarlo. No tiene, como objetivo principal, un afán recaudatorio".

Utilizando exclusivamente esta definición para clasificar los funerales, podríamos darnos cuenta de que, en realidad, cumple todas las características. Exceptuando una de ellas, al menos en España: el carácter festivo. En realidad este tipo de eventos sí tienen un carácter festivo en, por ejemplo, México, donde los funerales y las fiestas realizadas para las personas fallecidas son auténticos macro eventos en los que se celebra el paso de la vida a la muerte como una etapa más. Por ahora nos salvaremos las espaldas diciendo que los funerales son actos privados, luego desgranaremos más el tema. 

En cualquier caso, hay algo que debe quedarnos claro: los funerales de Estado NO son actos sociales, ya que están celebrados por una entidad pública, una administración, y para una figura pública y absolutamente oficial. Pero, ¿y los funerales celebrados para personalidades? Por ejemplo, hace escasos días falleció la gran soprano Montserrat Caballé a la que recordamos personalmente en este blog (soy una auténtica fan de la lírica) y se celebró un funeral (centrándonos en el funeral, no capilla ardiente) que era absolutamente privado, dirigido para familia y amigos. El hecho de que sea una personalidad conocida de sobra por la sociedad no implica que se celebre un funeral de Estado, ni muchísimo menos.

Vale, nos hemos quedado en que los funerales son actos privados, pero ¿acaso no necesitan protocolo? Invitación - esquela, espacio con decoración específica, música, orden... Cualquier acto social tiene un protocolo tremendo y, bajo mi punto de vista, mucho más los funerales, que no solo no necesitan protocolo sino que lo necesitan inmediatamente, pues una boda se puede prever, pero un funeral no, y se debe organizar en tiempo récord. Y si no catalogamos al funeral en el grupo de los eventos sociales, ¿qué son? ¿Religiosos? No siempre. Hay manuales que lo catalogan como eventos particulares e individuales, formando una denominación propia de "evento funeral" y no "evento social". 

Pero, a ver, vamos a ser realistas... Cuando una persona fallece, y si se quiere organizar un funeral de una forma sosegada, tranquila y en condiciones, se contacta con un organizador de eventos sociales. Entonces es un evento funeral, pero no lo organiza un organizador de eventos funerales, lo organiza un organizador de eventos sociales...¿Curioso, no? 

Hace unos 15 años, la figura del Wedding Planner (al menos en España) no era absolutamente nada, era una profesión de película. Hoy en día existen titulaciones para ser Wedding Planner y organizar bodas de una manera hiper detallista y diferente. ¿Y no es la boda el evento social por excelencia?.Ayer en clase (María, gracias por este aporte, nos sacaste una risas) salió la palabra "Funeral Planner". A día de hoy esta figura no existe, pero ¿y si existiera en 15 años? 


Ahora las conclusiones y el debate es vuestro. ¿Podríamos catalogar al funeral dentro del grupo de los eventos sociales?

¡Hasta el próximo jueves, pasad una gran semana y un buen puente!



jueves, 31 de mayo de 2018

La "Blanca": origen, ceremonial y etiqueta

¡¡Muy buenas tardes de jueves a todos!!

Un día más estoy por aquí escribiendo... Hoy el blog se llena de tradición y de curiosidades. En anteriores posts prometí traeros un montón de tradición, de etiqueta y también de protocolo, así como un poquito de historia, que seguro os encantará. ¡Allá vamos!

Hace unos meses tuve el maravilloso honor de ser elegida reina de mi peña, la Peña Antonio José, (para los que no sepáis del todo bien de qué se trata, os pongo en contexto: en mi ciudad, en Burgos, tenemos muchísima tradición de pertenecer a peñas, que se podría decir que son asociaciones culturales, recreativas, en las que un grupo de gente que al principio puede ser desconocida para ti, se acaba convirtiendo en prácticamente tu segunda familia, con la que vives las fiestas de la ciudad y otros acontecimientos remarcables en el entorno de éstas y en las cuales se realizan muchas actividades, tanto culturales como festivas). Ser reina de una peña tiene sus pros y sus contras. Pros, te lo pasas de lujo, tanto con los propios "peñistas", como con el resto de reinas de otras peñas, así como tener la oportunidad de representar a tu peña o barrio, como en este caso me ha ocurrido a mí, e igualmente poder presentarte a reina de Burgos y representar a tu ciudad durante un año (puedes presentarte habiendo sido reina de tu peña durante un año). Sin duda, suena suculento, aunque hay mucha responsabilidad por detrás. Los contras que puedo encontrar, que me cuesta encontrarlos, que conste, son que dedicas muchísimo tiempo a la preparación de estos eventos, a encontrar el vestido perfecto y acorde a la ocasión, porque la etiqueta es indispensable en este tipo de actos y debe ser acorde a la época, clase social y evento al que representas o asistes. Aún así, a día de hoy, os puedo decir que está siendo una de las experiencias más bonitas de mi vida.

El domingo pasado tuve mi primer acto vestida con uno de los trajes regionales de la ciudad. Fue una experiencia maravillosa, pese a que tardé en total 1 hora solamente en vestirme y peinarme (a mí me parece muchísimo tiempo...). El acto que se celebró el pasado domingo fue el de la Romería de la Virgen Blanca. Para que nos pongamos un poco en situación, la Virgen Blanca es una fiesta con gran tradición en la ciudad, muchísima gente disfruta de este evento y participa en él y es el pistoletazo previo de salida a las fiestas que se celebran a finales de junio.

Nos remontamos al s.IX. La ciudad de Burgos acaba de ser fundada por el Conde Diego Rodríguez Porcelos (año 884). Una tarde como otra cualquiera, la hija de éste, llamada Sulla Bella, paseaba por las laderas del Castillo de Burgos, cuando de pronto se le apareció la imagen de una Virgen diciéndole que en una cueva cercana a donde ambas estaban, había sido escondida una figura tallada de la propia Virgen, para salvaguardarla de los invasores islámicos, por parte de los cristianos. Sulla Bella acudió a los brazos de su padre, el conde, contándole la historia que a la pequeña le había ocurrido aquella tarde tan pacífica en la que paseaba tranquilamente por las laderas del cerro del Castillo. El propio conde, asombrado por la historia que le contó su hija, acudió a estas laderas investigando con sus tropas cada cueva y cada recoveco que conseguían penetrar, hasta que, en una pequeña cueva cercana al cerro San Miguel, encontraron la misteriosa imagen de la Virgen Blanca. Cuando la encontraron, el conde quedó tan sumamente sorprendido que decidió construir, donde dicen las leyendas había una sinagoga, una ermita en honor a esta Virgen, y allí fue colocada y venerada durante muchos años. En tiempos de la Revolución y con la ocupación francesa, en 1813, las tropas de Napoleón vuelan el Castillo y la explosión es tan fuerte que se destroza por completo la ermita de la Virgen Blanca. Solamente queda en pie la propia imagen de la Virgen que es transladada hasta la Iglesia de San Nicolás de Bari (famosa por su retablo, que os recomiendo que visitéis). Es ya en 1831 cuando se decide instalar la imagen de la Virgen Blanca en la Iglesia de San Pedro de la Fuente, iglesia cercana al castillo.

El evento que se celebró el pasado domingo honra estos acontecimientos y rememora todos los hechos que ocurrieron desde la aparición de la Virgen hasta nuestros días. El acto comienza en la propia Iglesia de San Pedro de la Fuente, donde las autoridades, reinas de peñas, peñistas y gente en general se reúne alrededor de la primitiva imagen de la Virgen, que es transladada a hombros por las laderas del castillo hasta la campa de Nuestra Señora de la Blanca donde se encontraba la entonces ermita en su honor. Allí, y desde el año 1994, se celebra una misa, presidida por el Arzobispo de la ciudad, en honor a esta Virgen donde las reinas de, en este caso el año 2017/18 de Burgos, autoridades (alcalde, concejales...) y reinas de otras peñas, así como presidentes de peñas y grupos folclóricos y otras personalidades se reunen en torno a la imagen de la Blanca, que a día de hoy es considerada la patrona de la ciudad de Burgos. Algunos dirán que la patrona de Burgos es Santa María la Mayor y en verdad no se confunden, aunque cabe remarcar que Santa María la Mayor es la patrona de la diócesis y de la Catedral, aunque comúnmente ha sido apropiada como patrona por la propia ciudad. Tras la misa, se hace un reparto de paella para todo el mundo que quiera acercarse y son las peñas las que hacen la venta de pinchos y bebidas durante la mañana y la tarde.

Para este acto en concreto, se recomienda a las reinas asistir con el típico traje de campesina burgalés, así que se puede decir que esa es la etiqueta solicitada. Tenemos que tener en cuenta que Burgos es una ciudad en la que hace frío y suele llover, especialmente en abril y mayo. La fiesta, que no lo he dicho antes, se realiza el último domingo de mayo y, por lo general, no suele hacer demasiado buen tiempo en esta fecha. Se recomienda ir de campesina básicamente por este hecho: los trajes de campesina que luego veremos más detallados, son más cortos que los trajes de gala, de serrana o de burgalesa, debido a que los utilizaban las mujeres para ir al campo. Había barro, tierra y plantas y era muy común mancharse, por eso se utilizaba el traje de campesina, para que no rozara la tela con el suelo y evitar manchas. A continuación, os muestro una infografía de cómo fui vestida el domingo para que podáis ver bien cómo es un traje de campesina:

Un apunte que debo hacer es que evidentemente, queda prohibido llevar un maquillaje llamativo (es recomendable el pintalabios marrón o carmín, ya que era el único tinte que existía en la época y las uñas en tonos rosas carne o manicura francesa), así como accesorios propios de nuestra época: relojes, pulseras llamativas, anillos grandes... Del mismo modo, por debajo del vestido se lleva otra saya para que haga más grande la cadera (cuestión que se consideraba de salud en la época) o un tontillo, que es una estructura redonda, medio ovalada que se coloca  alrededor de la cadera haciéndolas mucho más anchas. Igualmente, por debajo de la segunda saya, se llevan pololos y cancán, que hacen más abultado al vestido.

Mi reina pequeña, Celia, que encima de ser un amor de niña, se porta como una mujercita ya y es una preciosidad y a la que le envío un abrazo enorme y mucha suerte en ese trabajo que tiene que presentar sobre los trajes burgaleses (espero que esto te pueda servir, cariño), iba vestida de serrana, que también es una opción correcta para este tipo de evento. Vamos a ver cómo iba... 


Sin duda el mundo de los trajes regionales es muy amplio y desconocido. Yo, he de reconocer, que hasta este mismo año desconocía por completo todas estas cuestiones de etiqueta y gracias a libros, investigaciones y a Beatriz Robledo, que, aprovecho para decirlo, es la mamá de la reina infantil de Burgos, Irene (un besito, preciosa mía, lo vas a hacer fenomenal en estas fiestas), que me ha ayudado muchísimo con la preparación de los trajes, he llegado a entender un poco más las tradiciones de la época y por qué se lleva una cosa u otra en diferentes actos. 

Es necesario que conozcamos las tradiciones de nuestras ciudades y en las tradiciones también recae la etiqueta y el protocolo en los diferentes actos. 

Espero que os haya gustado y aunque haya gente que lea este post y no sea de Burgos, se haya sentido por un momento un poquito burgalés y que por supuesto se anime a venir a las fiestas (del 28 de junio al 8 de julio a Burgos) que seguro les encantará y vivirán que viajan a otra época llena de trajes abultados, zapatos imposibles y mucha mucha tradición y protocolo!!

Un saludo a todos y el próximo jueves os vuelvo a escribir más tradiciones y etiqueta!!

jueves, 24 de mayo de 2018

El "poder del amor" en la boda del año: los duques de Sussex

Buenas tardes a todos!!

Como ya os prometí en el último post de Instagram (@beacfprotocolo) pronto iba a haber nuevos posts en el blog y es que, tras estos meses de no parar, vuelvo a la carga llena de nuevas curiosidades que contaros.

Hoy no podemos hablar de otra cosa y creo que por el título del post de hoy sabéis de lo que vamos a hablar... ¡SÍ! La boda de los nuevos duques de Sussex. Vamos poquito a poco porque tengo muchas curiosidades que contaros...

1. El título y tratamiento de los recién casados: 

Su Majestad, la reina Isabel II le concedió al príncipe Enrique el título de duque de Sussex, conde de Dumbarton y barón Kilkeel. A raíz de estos títulos, Meghan Markle se convierte de este modo en duquesa de Sussex. Los hijos que ambos tengan tendrán los títulos que ostenta el propio Enrique. 

Para poneros un poco en situación, y puesto que a mí me encanta la historia, os explico: el ducado de Sussex fue concedido por Jorge III a su sexto hijo, Augustus Frederick, allá por el 24 de noviembre de 1801. Como curiosidad os cuento que el príncipe Augustus se casó dos veces. La primera vez fue con Lady Augusta Murray en 1793, cuando todavía él no era duque de Sussex. Tras este matrimonio, se casó de nuevo con Lady Cecilia Gore en 1831. Ambos matrimonios se realizaron en contra del Acta de Matrimonios Reales promulgado en 1772. Los hijos de los matrimonios eran por tanto ilegítimos. Puesto que Lady Cecilia no era mujer legítima, no podía ser recibida en la corte como era correcto para aquellas personas que poseían un título. Es por eso que Lady Cecilia recibe de parte de la reina Victoria el título propio de duquesa de Inverness. Y os cuento todo esto porque, si echamos cuentas y miramos hacia atrás... no ha habido duquesas de Sussex ¡hasta hoy! Exacto, Meghan Markle es la primera duquesa de Sussex. 

En cuanto a los tratamientos, y tal y como se establece en Inglaterra, serán tratados como "Su Alteza Real, el duque de Sussex y Su Alteza Real, la duquesa de Sussex".


2. El vestido de Meghan Markle:

Blanco, escote barco y de Clare Waight Keller para el atelier de Givenchy, una auténtica sorpresa (yo apostaba por mi favorita, Stella McCartney, y como veis me confundí). 

53 flores diferentes decoran el velo de tul de seda de 5 metros de Meghan, que hacen referencia a los 53 países que conforman la Commonwealth y que son las flores típicas de estos. Es aquí donde se ve claramente el papel clave que tendrán los duques de Sussex en la Commonwealth durante los próximos años. ¡Pero no solo eso! Meghan decidió colocar también dos de sus flores "favoritas": la wintersweet (que es la flor que crece en el palacio de Kensington) y la California Poppy (que proviene del país natal de la novia). Utiliza de esta forma la flor de su origen y la flor de la que será a partir de ahora su nueva casa. Entrelazando las flores, el trigo, que simula la austeridad. 

La tiara es la "Queen Mary of the United Kingdom Filegree Tiara", que pertenecía a la reina María, casada con Jorge V y que es abuela de la reina Isabel II. El broche central tiene 10 diamantes y fue recibido por María de Teck, del condado de Lincoln, en 1893, cuando se casó con el príncipe Jorge, duque de York. En el año 1932, se acomodó el broche a la tiara. Meghan llevaba, así mismo, pendientes y un brazalete de Cartier, que completaba de una manera formidable el conjunto. 

3. El traje de Enrique:

Se barajó la posibilidad de que Harry acudiera de chaqué, pero finalmente acudió vestido de militar (y he de decir que me encantó que fuera así). En concreto llevó el uniforme de caballería Blue&Royals de la Guardia Real, como la etiqueta de este tipo de ceremonias marca: chaqué para hombres, Gran Etiqueta para militares y, por correspondencia, vestido o traje de chaqueta por la rodilla o midi, que tanto se lleva ahora, para la mujer. El protocolo social siempre adaptándose a las circunstancias. 

Harry en concreto llevaba el uniforme de gala de capitán de la Caballería Blue&Royals de la Guardia Real. Os voy a poner aquí mismo una foto que encontré en Twitter de la cuenta @CanoRodriguezMA en la cual nos explica perfectamente qué lleva en concreto el traje del ya duque de Sussex:


4. La capilla de San Jorge:

Fue construida en el S.XIII por Jorge III y es de construcción gótica. 

Meghan caminó desde la entrada de la capilla por un pasillo que, aunque parecía realmente amplio, es bastante angosto, que va desde la entrada hasta el coro. El coro está plenamente dedicado a los Caballeros de la Jarretera, que es la orden de caballería del Reino Unido y que así mismo es la más antigua del mundo. Las banderas que se pueden observar en la foto, en parte alta de la capilla son las que representan a todos los Caballeros de la Jarretera actuales, incluido al padrino de la boda, el príncipe Guillermo. En el techo de la capilla, que es absolutamente maravilloso, hay un guiño al famoso Enrique VIII, que completó la construcción de la iglesia hace 500 años, que se dice pronto. 


La familia de la novia se sentó a la izquierda y la familia del novio, Familia Real, estaba sentada a la derecha. El novio igualmente estaba al lado derecho y la novia, del mismo modo, a la izquierda, visto desde la perspectiva de la foto. 

5. La entrada de Meghan:

Se ha venido comentando mucho quién llevaría al altar a la nueva duquesa de Sussex: que si su madre, que si ella sola, que si el duque de Edimburgo,... Finalmente, apenas unas horas antes de la boda se confirmaba que sería el príncipe Carlos quien llevaría a Meghan Markle al altar, a través de un comunicado del Palacio de Kensington. Aunque no todo acabó aquí. El príncipe Carlos recogería a Meghan a la mitad del pasillo hacia el camino al altar. Es decir, solamente caminarían juntos por el coro porque el camino desde la entrada por la nave central lo haría ella sola. Sí, sola. Y estaba absolutamente espectacular. La verdad es que se solucionó de una forma extraordinaria. A la entrada, y si no me equivoco, (si es así, corregidme) fue recibida por el Deán de Windsor y el reverendo David Conner. 


6. La sobriedad de Kate y la ausencia de su tercer hijo

Es más que evidente que Kate Middleton siempre domina el arte de la elegancia, la sofisticación y la sobriedad en los eventos. Tanto es así que, en la boda de los ya duques de Sussex, la duquesa de Cambridge fue una de las más aplaudidas, tanto por su sobriedad como por su elegancia. Llevó un vestido/abrigo amarillo de su diseñador estrella: Alexander McQueen, que había repetido para otras ocasiones. Entre ellas: el bautizo de la princesa Carlota y la fiesta de cumpleaños de la reina Isabel II. 

El gran ausente, al menos para mí: el príncipe Luis, que nació como recordaréis el 23 de abril de este mismo año y que no acudió al enlace imagino que porque apenas ha cumplido el mes y es pequeño para este tipo de acontecimientos sociales. 


7. La discreción de la reina Isabel II:

Tal y como aposté, la reina Isabel II vistió de verde. En concreto fue un verde lima en seda, aunque también añadió amarillo y lila al vestido estampado que llevaba por debajo del abrigo en el mismo tono verde de Stuart Parvin y un tocado a juego de Angela Kelly. Aunque el vestido no fue de lo más discreto, sí lo fue su discreción en la boda, ella se sentó en la segunda fila del coro de la capilla. Y hubo un detalle en el que todos nos fijamos: el hueco vacío en la primera fila de la capilla, en el lado derecho del coro. Hay quien me ha dicho que es porque a la reina Isabel II no se le puede dar la espalda y he leído en algún medio que es un hueco dejado a propósito en honor a Lady Diana, princesa de Gales. Que queréis que os diga, a mí me parecería un detallazo si, como he leído en algunos medios, ese hueco está ahí en honor a la madre del novio. Si alguien lo sabe, ¡por favor que lo comente, que seguro que es muy interesante!



8. El cambio de la recepción de noche: 



El vestido que eligió Meghan para la recepción que el príncipe Carlos ofreció en honor a los novios en Frogmore House fue un diseño de Stella McCartney en crepé de seda. Esta vez sí que cumplió mi deseo de llevarlo ;). El escote era cuello halter, con mucha sensualidad y movimiento.

Por su parte Harry cambió también el uniforme militar llevando esta vez un esmoquin.

Ambos salieron del Castillo de Windsor y condujeron hasta Frogmore House en un Jaguar E-Type Concept Zero del año 1968 en color azul cielo, que por cierto era absolutamente maravilloso. 
Pero hubo algo más azul aparte del coche, ese "algo azul" fue el anillo que le regaló Enrique a Meghan, que perteneció a Lady Diana, su madre y que nos encanta a todas... y a todos.



9. Las fotos oficiales: 

Recordemos que no son príncipes, no son futuros reyes, son los duques de Sussex. Por tanto, la colocación en la foto no debe ser tan cuadriculada, tan específica, tan regulada. Las fotos oficiales, como veremos un poquito más adelante, son fotos más informales, mucho más familiares y sencillas que lo que suelen ser los retratos oficiales. 

Como es evidente, en las fotos se puede ver la absoluta felicidad que ambos novios demuestran, como es normal. La familia, al igual, contenta y unida, que es la imagen que se quiere siempre trasmitir. Hay una instantánea que me ha gustado muchísimo y que viene siendo común en este tipo de celebraciones, son las fotos con los pajes y damas, los niños, que siempre se muestran dispuestos a sacar una sonrisa a aquel que les está viendo. 

Las fotos, por cierto, fueron tomadas por Alexei Lubomirski, que realizó todas las fotos de la boda como fotógrafo oficial de esta. 

Recalco también la imagen de los novios en solitario, sentados sobre las escaleras en la cual las sonrisas, la complicidad y la naturalidad se palpa por cada milímetro de la instantánea. ¡Preciosas!



Con esto termino el post de hoy, pronto tendréis noticias mías, porque tengo cositas muy interesantes preparadas que espero que os gusten y os llamen la atención. Seguro que sí, preparaos para ver mucha etiqueta en los próximos posts, sobre todo etiqueta histórica y popular... ¡No digo más que lo desvelo!

¡Por cierto, antes de que se me olvide! Hoy es el Día Internacional de la Tiara, así que os animo a celebrarlo como se merece!

Un saludo a todos y... ¡Hasta la semana que viene! 





jueves, 1 de febrero de 2018

La semana de la Familia Real y el "roto protocolo"

¡¡Buenas tardes a todos!!

Vuelven los jueves de entradas en el blog, de cotilleos varios, de curiosidades protocolarias y de reivindicación, mucha reivindicación en el protocolo! Esta semana ha sido una locura en cuanto a actos y peculiaridades protocolarias que serán por supuesto analizadas en el siguiente post. Y, sobre todo, quiero que todos participemos de ellas.

Todo comenzó el sábado pasado, cuando la Familia Real nos sorprendió con un cariñosísimo vídeo en el que reflejaban el "día a día" de la familia, plasmando cercanía, intimidad y familiaridad. Muchos medios y personas, tanto en periódicos como en televisión, radio o redes sociales han curioseado sobre las aficiones, rarezas y manías de SS.MM los Reyes, así como de las hijas de éstos, que se mostraban de lo más juguetonas y traviesas en el vídeo, además de estudiosas y responsables a partes iguales. Se ha leído y escuchado de todo: que si la princesa Leonor es zurda, perfeccionista, espontánea, sincera..., que si la infanta Sofía es la más traviesa, que a Su Majestad el Rey le gusta el vino blanco como a su padre, que si Su Majestad la Reina lleva una agenda estricta en cuanto a la elaboración de menús... Un sinfín de puras curiosidades, que solamente son eso, curiosidades. Lo malo es lo que se ha escuchado más allá. Dejemos lo más peculiar del vídeo y la rutina de la familia por un momento para analizar el revuelo que se ha armado en torno a la famosa frase de Twitter esta semana: "romper el protocolo" ¡Qué manía más tonta con romper el protocolo! Vamos a tener que coserlo con fuerza para que deje de romperse... Varios medios y cuentas en redes sociales, que parecen haberse vuelto expertas en protocolo en los últimos tres días, han repetido en varias ocasiones que la Familia Real ha "roto el protocolo" esta semana con la grabación de ese vídeo que además coincidía con el 50 aniversario de Su Majestad el Rey. ¡Soberana tontería! No me cansaré de repetir una y otra vez que el protocolo no es algo que se rompa y luego se vuelva a remendar para después volver a romper lo cosido. No. El protocolo es flexible y este vídeo, de "protocolo roto" no tenía nada, amigos. Estamos hablando de un vídeo que la Familia Real ha utilizado como una herramienta potentísima de comunicación. A través de este vídeo, todos nos hemos podido dar cuenta perfectamente de la imagen que en estos últimos años está queriendo dar la Familia Real: cercanía, modernidad, inclusión, familiaridad, espontaneidad y, sobre todo, mimetización y solidaridad con la sociedad española. Pero, sobre todo, y con todos los problemas políticos surgidos en los últimos meses, la Familia Real quería dar una imagen de fortaleza y de seguridad. Por tanto, no rompen nada, ¡y podrían haber salido en pijama en el vídeo, que seguirían sin romper nada, y mucho menos el protocolo! Están comunicando, por favor, no lo olvidemos. Reivindiquemos este papel del protocolo y reivindiquemos también que los medios de comunicación utilicen profesionales para hablar de este tipo de temas, porque luego la gente acaba confundida y es una pena. 

No todo se quedó ahí, la Familia Real ha tenido otro acto remarcable: la imposición del Toisón de Oro a la princesa Leonor el pasado martes, 30 de enero, que coincidía con el 50 cumpleaños de su padre. Fecha clave para él y también para ella, que protagonizaba por vez primera un acto oficial y con tanta historia como es éste.
Tras la entrada de numerosas personalidades, así como de las primeras autoridades del Estado, hacían su entrada la Familia Real al completo, incluyendo a los reyes eméritos, don Juan Carlos y doña Sofía, sobre las 12:10 de la mañana. Un par de minutos después, y tras la interpretación del himno, se leyó el Real Decreto de concesión del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro a su Alteza Real la Princesa de Asturias y tan solo dos minutos después ya era poseedora del Toisón, que su padre colocó cariñosamente en el lado izquierdo de su vestido, el cual analizaremos más adelante. A las 12:16 comienza el discurso de Su Majestad el Rey, el cual acaba unos diez minutos más tarde. Después de esto, se irían a una sala contigua, Salón Teniers, donde se realizarían las fotografías oficiales para enmarcar ese día tan importante en la vida de la heredera al trono. En cuanto a las curiosidades de etiqueta del acto, destaco el vestido azul de la princesa de Asturias, color que refleja sin duda el azul de la bandera y el escudo de Asturias. Destaco también la sobriedad de la reina Letizia, que ese día no lució un vestido colorido, estampado o claro, si no que se decantó por un Felipe Varela que ya había utilizado un par de veces más en otros actos y viajes, dejando el protagonismo absoluto a su hija. El Rey llevó traje oscuro y corbata color carmesí, color del guion del monarca. La infanta Sofia lució un vestido color rosa palo, que ya ha utilizado también en otras ocasiones. Era el día de Leonor. Me parece curioso analizar, y ya he comentado con varios compañeros, la presidencia del acto. Veámosla:

Como muchos ya pudisteis ver, Leonor ocupó el puesto número uno de una presidencia par en alternancia. Su padre ocupó, para rareza del ojo de todos los que estudiamos o nos dedicamos a esto, el puesto número 2, seguido estaba su padre, don Juan Carlos, en el número 3. La reina Letizia, el 4, doña Sofía ocupó el 5 y la infanta Sofía el 6. El único cambio remarcable en esa presidencia fue el que realizó la princesa Leonor en el momento en el que su padre se levantó para dar el discurso, ella se movió para ocupar el puesto número 2. Esta vez, Letizia ocupaba el puesto 1, Leonor el 2 y Sofía el 3 haciendo de nuevo otra "pequeña presidencia" y, por el otro lado, permanecían igualmente colocados los reyes eméritos. Este movimiento puede tomarse desde dos sentidos: abandono lo antiguo y me uno a la moderna monarquía o simplemente se mueve por no dejar vacío el hueco entre ella y su madre, pues al fin y al cabo, Leonor sigue siendo todavía una niña que necesita el apoyo de su madre y de su familia más directa, de la que, como dijo su padre en ese emotivo discurso: "recibirá todo el apoyo y comprensión". Veamos la foto de la presidencia: 


¿Qué os han parecido estos diferentes actos? Comentad todo lo que queráis sobre lo que hemos visto esta semana y muy prontito tendremos post nuevo. Os hago un adelanto de lo que veremos: Recepción al Cuerpo Diplomático. 

Un saludo a todos y ¡hasta el jueves!




martes, 9 de enero de 2018

Lecciones de protocolo en "The Crown"

¡Muy buenas tardes a todos!

Lo primero de todo, felicitaros el Año Nuevo y desearos que este año 2018 venga plagado de nuevos proyectos llenos de protocolo. 

Estaba deseando pasarme por aquí por el blog a haceros una visitilla y sobre todo volveros a escribir. Hoy es martes, como seguramente ya sabréis (yo todavía estoy reincorporándome de las vacaciones y estoy bastante perdida en el calendario), y es raro que escriba por aquí, pues generalmente los posts los suelo realizar los jueves. Que sepáis que esto seguirá siendo así durante el resto del año, solamente que, debido al parón por las vacaciones, he querido hacer esta semana dos posts, de una manera especial y para compensar estas semanas sin entradas en el blog. ¡Vamos a por ello!

Hacía ya mucho tiempo que quería escribiros sobre este tema. Hace un año aproximadamente, me recomendaron la serie de Netflix "The Crown". (Gracias Ceci por recomendármela, ahora estoy absolutamente enganchada, eres la mejor). Además de ser una auténtica obra maestra de la pantalla, desde mi humilde punto de vista, de estar perfectamente documentada y de tener unos actores extraordinarios, está plagadita de protocolo. Sí, de protocolo del bueno y del curioso. De ese que analizas y dices, ¿de verdad estas cosas se hacían o se hacen? Sí. Una auténtica maravilla de serie. 

Pues bien, en el post de hoy os voy a remarcar en concreto un momento épico, de esos que te dejan ojiplático y de los de diálogo de infarto y momento de remarcar. En concreto señalaré un momento del capítulo 5 de la segunda temporada, llamado "Marionetas" (intentaré no haceros demasiado spoiler, aunque si queréis empezar a verla, quizás es mejor que la veáis y luego leáis el post). 

En este capítulo, y tras varias crisis atravesadas por la monarquía británica, llega el clímax de la crisis: la reina Isabel ha dado un discurso de inauguración de una fábrica de conocidos coches bastante desafortunado que no ha gustado en general a la sociedad británica, conocida por el profundo respeto a la monarquía y a su reina. El fallo principal de la reina fue fiarse demasiado de sus "cortesanos" (como los llaman en la serie). En definitiva, gente que trabajaba en la Casa y que, por sus ideales más conservadores o tradicionales, han hecho que el discurso en sí fuera arcaico y desacertado. Un periodista y noble, Lord Altrincham, tras escuchar el discurso en sí por la radio, escribe un artículo de opinión en el periódico en el cual era redactor principal (el National and English Review), "criticando" a la monarquía actual. Tras hacerse "famoso" por toda Inglaterra y parte de Europa, da una entrevista en la televisión en el programa "Impacto" y ahí es cuando comienza su fama real. En esa entrevista por televisión, él mismo comenta que la critica era absolutamente constructiva y que realmente él es profundamente monárquico, ama a la monarquía y lo único que intenta es ayudar y evitar que ésta se resquebraje. Todo el mundo ve esta famosa entrevista televisada, incluida la reina que, resumiendo el capítulo para evitar haceros mucho spoiler, tiene una entrevista con él en Buckingham Palace pidiéndole realmente ayuda y consejo para evitar que la monarquía se vaya a pique, por el miedo a que Gran Bretaña se revolucione como Bulgaria, Túnez o Turquía, que acababan de incorporar a sus países una República. En este encuentro con la reina, le propone tres cuestiones a añadir a la monarquía y tres cuestiones a eliminar en ella. Estas propuestas consistían en: eliminar las puestas de largo de las nobles británicas, permitir que personas divorciadas puedan moverse en círculos de la realeza y eliminar a muchos cortesanos que "impiden que palacio evolucione" como el propio Lord Altrincham dice en el capítulo. Como recomendaciones: abrirle la puerta de palacio al pueblo, televisar el discurso de Navidad anualmente y pasar más tiempo con gentes normales, trabajadores... Debió convencer a la reina, pues el 25 de diciembre de 1957, Su Majestad televisó el discurso de Navidad, siendo esa la primera vez que se llevaba a cabo. Tan solo seis meses después, la reina recibía y presidía, junto con su madre (Isabel Bowes-Lyon), las primeras audiencias en el palacio de Buckingham. Aquí es donde quería yo llegar. La reina madre, como se la conocería después, hace un comentario justo antes de entrar a la sala para el recibimiento de los diferentes colectivos de personas para las audiencias reales que plasmo aquí: "Primero los varones vinieron a por nosotros, luego los mercaderes y ahora los periodistas. No es extraño que pongamos tanto énfasis en el protocolo, es todo lo que nos queda. Los últimos restos de la armadura a medida. Pasamos de gobernar a reinar a no ser nada. Marionetas".  Los que leéis Twitter y seguís mi cuenta personal (@beacfprotocolo), seguramente visteis que hice unos comentarios acerca de esta frase, pero quería comentarlo más a fondo, pues me ha parecido absolutamente interesante. 

El primer comentario que debo hacer al respecto es que el protocolo es un tema moderno y candente, que lo podemos ver en algo tan común como son las series de Netflix, cuestión curiosa, pues a todo el mundo le parece "absurdo e innecesario", pero es muy actual y colectivo y, sobre todo en las series y películas, a todo el mundo le gusta el glamour que suscita ese protocolo. Interesante analizar esto. El segundo comentario que me gustaría remarcar es el hecho de que la reina madre por aquel entonces estaba absolutamente horrorizada por los cambios positivos en el protocolo, la etiqueta y la imagen de la monarquía. Una mujer que, como ella misma dice en el capítulo, está a favor del mantenimiento de la idea de que la monarquía debería seguir unos cánones absolutistas, sufre el cambio de una sociedad en pleno s.XX que, por fortuna, ha hecho evolucionar positivamente nuestras monarquías y nuestros gobiernos. En tercer y último lugar, es interesante el análisis de que el protocolo sin medios de comunicación no existiría, desde mi punto de vista, o al menos no a los ojos de la gente. El protocolo en definitiva es un puzzle gigante en el que todas las piezas que lo componen son absolutamente necesarias para, en este caso, por ejemplo, la correcta imagen de una monarquía. El hecho de corregir unos discursos hacia un texto más liviano y moderno, también otra pieza de puzzle, hace que la soberana se vea mucho más cercana a la ciudadanía. Y que encima estos discursos sean televisados siguiendo un protocolo y unas tradiciones concretas, acerca mucho más la imagen de la monarquía a los ciudadanos, que quieren ver a su reina como una persona más, como uno de ellos.

Insisto siempre en esto, y puedo parecer repetitiva, pero es que el protocolo es absolutamente necesario en nuestras vidas. Y te das mucha más cuenta de todo esto cuando estás dentro de este mundo. Porque puede parecer absurdo, puede parecer una tontería de "colocar cuatro cubiertos" o "que la foto quede bonita" y sí, es verdad, sabemos colocar mesas de la forma correcta y hacemos que las fotos queden bonitas (o al menos ordenadas). Pero nuestra profesión es mucho más: es imagen, es comunicación, y sobre todo es ayuda. Ayuda al resto de departamentos de, por poner un ejemplo, una empresa. Porque marketing no puede vivir sin protocolo y viceversa, porque RRHH no puede vivir sin protocolo y viceversa. Ni siquiera nuestros jefes pueden vivir sin protocolo ¡y viceversa! Por tanto, machaco más esta idea: el protocolo es actual, moderno, es un tema de hoy en día, es análisis y es el futuro de muchos de nosotros, tenemos que tratarlo bien y con cariño. 

Espero que os haya picado el gusanillo y que os animéis a ver la serie. ¡Comentad todo lo que queráis!